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CAYO CAULKER, BELICE. Nadando entre tiburones, tortugas y rayas.

Visitar Cayo Caulker, el Belice, era uno de los grandes alicientes de este viaje por Centroamérica. Después de visitar Guatemala y de hacer un larguísimo trayecto desde Livingston, Guatemala (donde disfrutamos del pueblo garífuna) hasta Belice, teníamos ganas de llegar a Caye Caulker, uno de los lugares de nuestro viaje por Guatemala, Honduras y Belice que esperábamos con más deleite.

El estado de Belice, el único de Centroamérica donde la lengua oficial es el inglés y no el español, es conocido por su enorme barrera de coral, la segunda más grande del mundo después de la de Australia y por ser uno de los mejores lugares para bucear, e incluso para el snorkell. La posibilidad de nadar entre tiburones, rayas y tortugas marinas nos tenía especialmente expectantes. La barrera de coral de Belice forma parte de la lista del Patrimonio de la Humanidad.

COMO IR DE BELICE CITY A CAYO CAULKER.

Lo más habitual es hacerlo en el taxi acuático (water taxi, lo llaman aquí) que une Belice City con Caulker. Hay varias empresas que hacen el trayecto, como Caye Caulker Water Taxi o San Pedro Belice Express water taxi. Hay varias salidas en cada dirección (prácticamente cada hora hasta las 17.30) y el trayecto dura 45 minutos. Nosotros hicimos el trayecto con San Pedro Belice Express water. El mismo taxi acuático que llega a Caulker, sigue trayecto hasta San Pedro, capital de Caye Ambergys. El precio de ida y vuelta (22.5 USD en 2014) es un poco más barato que si se compran 2 trayectos por separado (12.50 USD cada uno). Los niños, de 4 a 10 años, tienen descuento (15 USD i/v, 7.5 USD, un trayecto).

Nosotros llegamos a la terminal de autobús de Belice procedentes del sur del país. Allí había captadores de las diversas compañías de water taxi, de manera que orientarse es fácil (la estación de autobuses de Belice tiene muy mala fama). Un taxi nos llevó hasta el puerto del North Bridge. Nos costó 8 USD sin negociar.



ALOJAMIENTO EN CAYO CAULKER.

Hace unos años, Cayo Caulker era conocido por ser un paraíso para los mochileros. En esta pequeña isla, que tiene una longitud de sólo 8 kilómetros y una anchura máxima de un kilómetro y medio, se podía dormir por un precio muy moderado. Esto ha cambiado en los últimos años. Entre que algunos terrenos han sido comprados por inversores dispuestos a construir pequeños hotelitos (que suelen respetar, eso sí, la forma de construir de la isla) y que los propios habitantes de la isla han visto la gallina de los huevos de oro, los precios de los alojamientos (y también de los restaurantes) se ha disparado.

Nosotros tuvimos que mirar mucho antes de elegir un alojamiento con el precio ajustado a la categoría y a nuestro presupuesto. Al final nos alojamos en Tropical Paradise, por 45 USD la noche. Aunque la habitación es muy austera (pero ancha), está bien situado (al principio de la calle principal).

Nosotros lo recomendamos y volveríamos a alojarnos allí, dado su buena relación calidad/precio. Aquí tenéis el enlace

QUÉ HACER EN CAYO CAULKER

Caulker es una isla para relajarse. Ir de un lado a otro de la isla no lleva más de una hora. Curiosamente la isla está partida por la mitad, por efecto del huracán Hattie, que en 1961 dividió la isla. De hecho, la vida se realiza en la parte sur de Caulker, que en realidad no es sino una isla en sí misma.

Las playas no son nada espectaculares y casi que el mejor lugar para bañarse es el Split, el estrecho canal que separa la isla norte de la isla sur, donde hay algunos bares tipo chill out, que te permiten bañarte en las calientes aguas tropicales mientras tomas una cerveza bien fría, por ejemplo en el Lazy Lizard bar.

Lo que sí que hay que hacer a Caulker es elegir uno de los tours que diariamente salen desde la isla, para disfrutar del exuberante fondo marino de Belice. Hay varias empresas que se dedican a lo mismo, y normalmente los lugares de inmersión elegidos son similares.

Se hacen varias excursiones. Los que no bucean, como nosotros, suelen elegir la excursión que lleva a al menos tres paradas extraordinarias (en la Reserva Marina Hol Chan) que te permiten no sólo bañarte, si no disfrutar de un extraordinario espectáculo marino rodeado de decenas de tiburones, rayas, tortugas marinas o un sin fin de peces de colores. Esta es la excursión que elegimos nosotros.
Para los que hacen submarinismo, un tour de inmersión imprescindible es el que te lleva al Blue Hole, un curioso fenómeno de la naturaleza que se encuentra a 71 millas de Caulker. El Blue Hole es un precioso agujero casi redondo, de unos 300 metros de diámetro, que tiene nada menos que hasta 145 metros de profundidad. Es una zona protegida que el reconocido naturalista Jack Cousteau hizo famosa.

Dos excursiones más que se pueden hacer desde Caulker son las que te llevan a la solitaria y paradisíaca isla de Caye Goff (que nosotros hicimos desde Belice) o la que te lleva a una reserva de manatíes, donde puedes ver esta curiosa especie animal en su hábitat natural (hay varios lugares donde se encuentran los manatíes, pero el más conocido es el Swallow Caye, cerca de Belice City).

TOUR A LA RESERVA MARINA DE HOL CHAN

Al día siguiente por la mañana comienza nuestro tour por la reserva marina de Hol Chan, un lugar protegido donde se puede disfrutar del excelente fondo marino de Belice, que al parecer, es uno de los más claros del mundo. Esto es lo que ofrece Raggamuffin Tours, el cual recomendamos.

La excursión es de día completo y consta de al menos tres paradas en alta mar. El equipo de snorkel está incluido en el precio, así como agua a demanda, la comida y frutas varias.
Hol Chan significa en lengua maya, pequeño canal. Y en este pequeño canal, de unos cinco kilómetros cuadrados que se encuentra en el noreste de Caulker disfrutamos del enorme espectáculo de la vida marina. Las aguas son clarísimas, de modo que permite ver con total nitidez las tortugas o rayas que se acercan desde un par de decenas de metros. También encontramos varias morenas con cara de pocos amigos, que se asoman desde sus cuevas.

La siguiente parada es Shark Ray Allen. Y es en esta localización donde encontramos decenas de tiburones nodriza, algunos de ellos de más de dos metros de longitud, que en cuanto nos tiramos al agua, nos rodean. La sensación de subida de adrenalina que tuvimos en aquel momento, hizo que sin duda, fuera uno de los puntos culminantes del viaje. Marc, con 6 años, también se echó al agua y pudo disfrutar de los tiburones que la rodeaban. Además, el instructor cogió uno, y Marc le pudo tocar la barriga. Fue un momento culminante. También pudimos ver varias rayas, inmensas y con su intimidante aguijón.






La última parada la hacemos, después de comer, en lo que se conoce como Coral Garden, que es uno de los mejores lugares para disfrutar del precioso jardín de coral en Belice.

Estamos mucho rato haciendo snorkel en esta localización y disfrutando de la preciosa paleta de colores que supone la gran cantidad de peces, de todos los tamaños, colores y formas. También encontramos algunas grandes estrellas de mar, así como un profuso y exuberante fondo marino de coral.

Sin duda, el día pasado en la reserva marina de Hol Chan es uno de esos momentos que no olvidaremos jamás.

Al volver a Cayo Caulker, vamos directamente a la zona norte de la isla sur, donde está el chill out de Lazy Lizard bar, donde Marc y yo aprovechamos para hacer la última remojada del día.

EXCURSIÓN A SAN PEDRO, CAYO AMBERGYS.

El día siguiente decidimos hacer una excursión hasta Caye Amberg, que se encuentra a tres cuartos de hora de trayecto desde Caulker. Los mismos water taxis que hacen el trayecto Belice-Caulker, son los que luego siguen hasta San Pedro, la capital de Caye Amberg.
Ambergys es conocido por la canción de Madonna «La Isla Bonita». En efecto, la Isla Bonita de la que habla la canción es Ambergys y el San Pedro que dice la letra, su capital.

Esta es una de las islas que está más al norte del país. De hecho, la punta norte de la isla, hace frontera con México. Es una isla mucho más larga que Caulker, pues tiene unos 40 kilómetros de largo, pero igualmente estrecha (menos de 2 kilómetros). Para llegar hay que coger los water taxis que llegan desde Caulker (que han salido antes de Belice City) o los que se toman en Chetumal, México. De modo que no es inhabitual entrar a Belice desde Chetumal.





Nosotros vamos directamente a San Pedro y una vez allí, caminamos en dirección norte. En la cara este de la isla (la misma donde nos ha dejado el water taxi) hay varias playas de fina arena blanca, donde disfrutar de un espléndido baño de sol. El agua, de un precioso color azul turquesa nos recuerda que estamos en el Caribe más auténtico. El tiempo pasa perezoso, lentamente, mientras nos bañamos o tomamos una cerveza bien fresca; y cuando nos cansamos, simplemente cambiamos de playa y nos volvemos a tumbar un rato. Eso sí, bien embadurnados de crema solar, pues el sol, quema bastante y después del día anterior haciendo snorkel, tenemos la espalda un poco al límite.

Llega la hora de comer y damos una pequeña vuelta por la población. Escogemos un sencillo local, una pupusería salvadoreña. De hecho, el nombre del local no engaña: «Pupusa típico Salvadoreño». Allí podemos disfrutar de las pupusas, unos platos típicos del Salvador, que nunca habíamos probado y que están buenísimos y a muy buen precio. Las pupusas son unas tortitas de trigo que están rellenas con diversos ingredientes: queso, frijoles, pollo,… y todo ello, aderezado con diversas salsas.

Disfrutamos de verdad de la pupusa. Después de comer, damos una vuelta por la pequeña población, pasando por el paseo marítimo, donde destaca la coqueta torre del reloj. Después volvemos a Caulker en uno de los últimos water taxis del día.





El día siguiente por la mañana, tomamos el primer water taxi para estar temprano en la terminal marítima de Belice, pues a las 9 en punto se inicia otra de las excursiones que teníamos grabada a fuego: el tour a Cayo Goff, un auténtico paraíso, una isla de catálogo, un lugar donde nunca hubiéramos imaginado poder llegar. Pero para ello, deberéis leer otra entrada.

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