Icono del sitio Mil Viatges

LAGO OHRID: la joya cultural y natural de Macedonia

Qué ver en Ohrid en 1 día. En este post os vamos a explicar los lugares más importantes que no te puedes perder al visitar la ciudad más bonita de Macedonia: Ohrid. Un enclave que forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

A unos 200 kilómetros de Skopje, la capital de Macedonia, en dirección sur y haciendo frontera con Albania, hay uno de los parajes más bonitos de Europa y al mismo tiempo, más desconocidos por el viajero occidental, que llega en cuentagotas a esta zona de los Balcanes orientales.

El lago de Ohrid es quizás la joya de la corona dentro del turismo macedonio, un lugar ideal para descansar relajadamente mientras se da una vuelta por el lago o te bañas en él, al tiempo que puedes disfrutar de la extraordinaria arquitectura bizantina de sus iglesias o puedes hacer alguna excursión cercana, como la que te lleva al precioso cenobio de Svetli Naum.

CÓMO LLEGAR A OHRID DESDE SKOPJE.

Hemos llegado a Ohrid desde Skopje en coche de alquiler. Aunque son 200 y poco, los kilómetros que separan las dos poblaciones, hemos tardado todo el día en hacer la ruta, pues hemos aprovechado para hacer varias paradas para aprovechar el día.

En ruta, hemos visitado Tetovo, para ver su fabulosa mezquita pintada y el Harabati Baba Tekke, una de las sedes de los derviches (una cofradía sufí de origen turco). También hemos parado en el Monasterio Ortodoxo de Joban Bigorski, en medio del Parque Nacional Magrovo y que tiene uno de los iconostasios más extraordinarios del país. Finalmente, antes de llegar a Ohrid, hemos hecho una parada en el monasterio para monjas Rajcika, que dispone de unos preciosos frescos en su iglesia, como una de las mismas monjas nos ha mostrado.

Ha sido buena idea hacer estas paradas, que nos han gustado mucho, pero cuando llegamos a Ohrid, la población más grande del lago homónimo es ya media tarde.

Probablemente sea Ohrid el destino turístico más importante del país. De modo que aunque poco a poco la oferta hotelera va mejorando, en temporada alta, la alta demanda hace que los precios del alojamiento no sean precisamente baratos. Hay sin embargo, bastantes particulares que alquilan habitaciones, de modo que eso es lo que hemos hecho nosotros, alquilar una habitación para las tres noches que queremos estar en Ohrid.


El precioso centro histórico de Ohrid, dominado por la gran cantidad de iglesias (la mayoría antiguas iglesias bizantinas), y el increíble emplazamiento, justo a la orilla de uno de los lagos más bellos del mundo, ha dado lugar a que Ohrid haya sido incluido dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad. De hecho, Ohrid es uno de los 28 sitios que tiene el título de lugar Cultural y de lugar Natural Patrimonio de la Humanidad.

OHRID EN LA HISTORIA.

Antes de hablaros de los lugares más importantes que ver en Ohrid, vamos a hacer un  breve repaso de su historia. La ciudad de Ohrid se remonta a la prehistoria. Desde el Neolítico la zona habría sido habitada, pero posteriormente, parece que fueron los ilirios los que fundaron la ciudad y después, macedonios y romanos hicieron de la antigua Ohrid, un enclave importante. La vía romana conocida como Vía Egnatia, que unía el Mar Adriático con el Egeo, pasaba por Ohrid, conocida en aquel tiempo como Lychnidos.

Los primeros siglos de la cristiandad fueron una época convulsa, y fue esta zona precisamente, una de las primeras donde la religión cristiana se fue abriendo paso. Con la división del Imperio Romano, a finales del siglo IV, Ohrid se queda en zona bizantina y pasa a ser sede del obispado. En los siglos siguientes la importancia de la ciudad es cada vez mayor. Prueba de ello es que el Monasterio de San Pantaleón de Ohrid es considerado como uno de los primeros centros de enseñanza de Europa y fue fundado por San Clemente de Ohrid, discípulo de Cirilo y Metodio, los dos importantes monjes, conocidos como discípulos de los eslavos, que son considerados como los inventores y desarrolladores del alfabeto glagolítico, el más antiguo de los alfabetos eslavos. San Pantaleón llegó a tener hasta 4000 estudiantes y fue un foco cultural importantísimo.


La ciudad fue conquistada por los otomanos, como buena parte de los Balcanes, por lo que muchos de sus iglesias serían reconvertidas temporalmente en mezquitas.

QUÉ VER EN OHRID. LOS LUGARES IMPRESCINDIBLES DE OHRID.

La tarde de nuestra llegada la dedicamos a dar una vuelta por el paseo marítimo hasta llegar a la plaza donde están las estatuas de Cirilo y Metodio donde se está celebrando un entretenidísimo festival folclórico donde se interpretan danzas regionales de toda Europa.

Los danzantes van vestidos con sus respectivos trajes regionales. Incluso, hay una agrupación de aragoneses.

El día siguiente nos levantamos temprano para poder disfrutar de la ciudad. El día es espléndido y Ohrid es una ciudad ideal para disfrutar a pie, para ir encontrando las diversas iglesias bizantinas, disfrutar de su fortaleza, pasear por la orilla del lago hasta encontrar algún pequeño monasterio. Una pequeña ciudad a escala humana, repleta de preciosos rincones.

Las primeras iglesias que visitamos eran las pequeñas iglesias de Santa María y San Nicolás, que en aquel momento eran desiertas de feligreses. Pero uno de los platos fuertes venía casi enseguida y era la Iglesia de Santa Sofía, que es una de las más grandes e importantes que ver en Ohrid. De origen bizantino ( del siglo XI ) fue la catedral y sede del importante obispado de la ciudad. Es una iglesia realmente grande, de manera que en su interior se estaba celebrando un concierto coral. La acústica era impresionante, y además, no hacían pagar la entrada habitual, de modo que el premio fue doble. Los frescos de Santa Sofía están considerados entre los más importantes del arte bizantino, pero como estaban celebrando el concierto, tuvimos que volver por la tarde. Y de verdad, que vale la pena. La profusión de colores y detalles, nos encantaron.



Pero si una iglesia es conocida en Ohrid, esta es la de San Juan Kaneo, desde luego el más bello de los enclaves que ver en Ohrid. Se trata de una pequeña iglesia a la que llegamos después de un corto paseo, casi todo por la orilla del lago i que en parte se realiza por encima de una passarela de madera. Y si la iglesia tiene esa fama y se ha convertido en la postal más vendida de Ohrid es precisamente porque su emplazamiento, en lo alto de un acantilado que da directamente al lago, la hace imprescindible. Es una pequeña iglesia bizantina, hecha de ladrillo visto, como la mayoría de ellas, que data de una época posterior a la de Santa Sofía. San Juan Kaneo fue construida en el siglo XIV.

Entramos dentro para ver los frescos del interior, pero sin duda la gran imagen de San Juan Kaneo es la que se puede observar si se suben unos metros por encima de la iglesia, por el sendero que te lleva a la imagen más fotogénica de Ohrid y probablemente, de toda Macedonia: es la fotografía de la iglesia, vista desde un plano picado y con el lago detrás suyo. Es uno de los momentos del viaje.

El paseo por Ohrid sigue adentrándonos hacia el interior y pasando por un pequeño, pero frondoso bosque (el camino está señalizado, sólo hay que seguir en dirección a la fortaleza), hasta llegar al Monasterio de San Clemente. En realidad son los escombros desde donde el discípulo de Cirio y Metodio, San Clemente de Ohrid, fundó el enorme centro de enseñanza y propagación cultural a partir del siglo X. Es reconocida como una de las primeras universidades de Europa y dio cabida a hasta 4000 estudiantes. La verdad es que el estado es ruinoso, de manera que pueden tener mucha importancia histórica, pero que a nivel visual dan poco de sí.

Enfrente, está el Monasterio de San Pantaleón que está reconstruido. El edificio original había sido mandado construir por el propio San Clemente en el siglo X, y de hecho, San Clemente está enterrado en su cripta. Durante la ocupación turca en el siglo XV fue convertido en mezquita, y aunque fue devuelto a la fe cristiana más adelante, en el siglo XVI fue destruido. El actual edificio es de principios del siglo XXI y prueba de parecerse al original.

Muy cerca de San Pantaleón encontramos la fortaleza de Ohrid que domina la ciudad desde una colina. Es conocida como la Fortaleza de Samuel y fue construida originalmente en el siglo IV en época de Felipe de Macedonia.

La fortaleza, queda unos cien metros por encima del lago, por lo que las vistas desde sus torres, tanto de la bahía de Ohrid como de la ciudad son preciosas. Ni que decir que la fortaleza sufrió varios ataques durante su historia, por lo que fue dañada varias veces. La última restauración, sin embargo, ha hecho que visitar la fortaleza sea agradable.


De bajada hacia el lago todavía disfrutamos de dos monumentos que valen la pena. Uno, el teatro de Ohrid, de época griega (aproximadamente del 200 antes de Cristo). Sólo ha quedado la parte inferior, de modo que no se sabe con certeza a cuántos espectadores podía dar cabida. Parece ser que el antiguo teatro griego siguió en funcionamiento en la época de dominación romana, cuando se hacían luchas de gladiadores. Después cayó en el olvido y no fue hasta 1980 que se redescubrió su presencia. Parcialmente restaurado, el Teatro Griego de Ohrid es una de las sedes del festival de verano de Ohrid.

Y muy cerca, está la iglesia de Santa Bogorodica Perivleptos, que aunque por fuera no llama mucho la atención, sabemos que está llena de extraordinarios frescos, como vamos encontrando por todos los Balcanes, desde Bulgaria hasta Kosovo o Macedonia. Parece ser que en la época de la dominación otomana, la catedral de Santa Sofía fue transformada en mezquita, y esta pequeña iglesia hizo entonces las funciones de catedral. Antes de bajar hacia el centro de Ohrid, la iglesia de Santa Bogorodica Perivleptos nos deja un gran sabor de boca.

Después de comer (buen pescado, hay un montón de preciosos restaurantes con vistas al lago en la zona que lleva a San Juan Kaneo ), nos bañamos un rato en el lago. Padre e hijo disfrutamos de la remojada en una de las pequeñas playas que hay en esta zona de lago.
Después de comer, damos una vuelta por la calle más comercial de la ciudad, el Boulevard Makedonski que parte desde el mismo puerto de Ohrid. Hay mucha animación. En esta calle sí se ve que Ohrid es una ciudad turística. De hecho, es en esta calle donde más turistas habremos visto durante el viaje que nos ha llevado desde la capital serbia, Belgrado hasta Tirana, en Albania. En esta calle también hay algunas iglesias y también algunas mezquitas, alguna de ellas con su correspondiente türbe, es decir, el mausoleo dedicado a algún santo. Pero sobre todo predominan las tiendas de recuerdos y de ropa dedicada al turismo, así como algunos restaurantes. Es un ambiente que en cierto modo recuerda al barrio turco de Çarsiya, en Skopje, la capital macedonia.



Damos una vuelta por esta zona, mientras nos comemos un helado, hasta que llegamos a la plaza donde está la estatua de los Santos Cirilo y Metodio. Después volvemos a hacer el camino de ronda hasta San Juan Kaneo. Queremos disfrutar de la puesta de sol en este precioso rincón de los Balcanes, que para siempre quedará en nuestro corazón.

Suscríbete al blog


Puedes darte de baja en cualquier momento haciendo clic en el enlace al pie de página de nuestros correos electrónicos. Para obtener información sobre nuestras prácticas de privacidad, visita nuestro sitio web.

Usamos Mailchimp como nuestra plataforma de newsletters. Al hacer clic a continuación para suscribirte, aceptas que tu información será transferida a Mailchimp para su procesamiento. Obtén más información sobre las prácticas de privacidad de Mailchimp aquí.

Salir de la versión móvil