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BAIX EMPORDÀ. Recorriendo 7 pueblos con encanto en Catalunya.

Pueblos con encanto en Catalunya los hay a decenas. Sin embargo, en la comarca del Baix Empordà se da la circunstancia que se agrupan, a poca distancia uno de los otros, algunos de los más bonitos pueblos de Catalunya. Por esto motivo, y ya que durante 2016 queremos dedicarnos a descubrir cuáles son los pueblos con encanto de Catalunya, hemos aprovechado un soleado fin de semana para acercarnos al Baix Empordà para recorrer hasta 7 bonitos pueblos medievales, todos ellos de pequeñas dimensiones.

Saliendo desde Mataró, la localidad donde residimos, a primera hora de la mañana, llegamos al primero de ellos, Monells, en una hora y media. De esta manera, tenemos todo el día para recorrer esta maravillosa ruta que osamos recomendar y que podríamos titular como la Ruta de los 7 pueblos medievales del Baix Empordà.

De todos ellos daré 4 pinceladas, no más. No quisiera, por una vez, ahogaros en datos históricos. Sin duda, lo más bonito de recorrer estos bellos pueblos con encanto es, simplemente, caminar sin rumbo, para disfrutar de sus placitas, sus torreones o sus iglesias románicas, dejando de lado, por una vez, la rica historia que en algunos casos atesoran.

PUEBLOS CON ENCANTO EN CATALUNYA. RUTA DEL BAIX EMPORDÀ.

MONELLS

Cualquier lista de los pequeños pueblos con encanto en Catalunya incluye la pequeña población de Monells. Se trata de una población incluida dentro del municipio de Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l’Heura, que por cierto, es el topónimo más largo entre los municipios catalanes.

La población se habría desarrollado alrededor de un primitivo castillo, ahora inexistente. Como muchas de estas poblaciones con tanto encanto, Monells estaba rodeada de una muralla, de la que persisten algunos vestigios.

Sin duda, la zona más entrañable de la ciudad es la plaza del Mercado, con sus bonitos arcos a modo de soportales, de manera que se trata de una de las plazas porticadas más bonitas de Catalunya. En esta población se desarrollaba un importante mercado en la época medieval.


CRUILLES

A pocos kilómetros de Monells y, en realidad, formando parte del mismo municipio, encontramos la población de Cruïlles. En realidad, Cruïlles dispuso de municipio propio hasta que en 1973 se fusionó con Monells y Sant Sadurní de l’Heura.

El núcleo medieval de la pequeña población se visita en pocos minutos. El elemento más destacado de este burgo es la Torre de Cruilles, que es lo que queda del antiguo castillo, sede del linaje de los Señores de Cruïlles. Se trata de una preciosa torre de Homenaje, de planta redonda, que podemos encontrar en la plaza más importante de la población, junto a la iglesia de Santa Eulalia.

A poco más de un kilómetro del núcleo medieval se encuentra el monasterio de Sant Miquel de Cruilles. Se trata de un precioso monasterio benedictino, de estilo románico, construido en el siglo XI y que nos recuerda, con su bonita decoración lombarda, a algunos de los que se hallan en el Valle de Boí. Por desgracia, no podemos entrar en su interior, pues se encuentra cerrado.



VULPELLAC

Otro de los pueblos con encanto de Catalunya y que forma parte de la población de Forallac, desde que a partir de 1977, Vulpellac se fusionara con Fonteta y Peratallada. Al igual que otros pueblos de la comarca, Vulpellac también era un pueblo fortificado en la época medieval. Y en realidad, aun ahora encontramos restos dispersos de la antigua muralla que corresponden a los siglos XIII y XIV. También encontramos en Vulpellac los restos de dos torres circulares medievales y una torre de base rectangular, en excelente estado, y que supone la entrada actual al núcleo medieval.

En medio del pueblo se encuentra el antiguo castillo-palacio (que no podemos visitar), una bella obra que corresponde al gótico civil, aunque con tintes renacentistas y la adyacente iglesia de Sant Julià y Santa Basilissa. El resultado urbanístico que podemos ver en la actualidad es fruto de las reformas llevadas a término en el siglo XVI, en la cuales la iglesia se integró al castillo, como si de una capilla particular de los Señores de Vulpellac se tratara.




ULLASTRET

La preciosa población ampurdanesa de Ullastret es otro de los pueblos con encanto de Catalunya. Además, en su término municipal encontramos un importante yacimiento arqueológico: la ciudad ibérica de Ullastret.

La población medieval de Ullastret conserva, esta vez sí, su núcleo amurallado. Se tiene fe de la existencia de Ullastret desde finales del siglo IX. Y de la existencia de un castillo en el burgo, desde 1225. La cuestión es que ya en aquél momento la población contaba con una muralla que tenía un perímetro de unos 400 metros. Sin embargo, el florecimiento del lugar fue tal, que a partir del siglo XV se produjo la expansión extramuros de Ullastret.


Disfrutamos de la ciudad intramuros, construida en un pequeño promontorio, donde destaca la plaza central donde antaño se habría ubicado el castillo. Actualmente, en esta plaza encontramos una bella iglesia de origen románico del siglo XI, de planta basilical con tres naves. Damos un rodeo a la iglesia para admirar sus tres bellos ábsides y su decoración lombarda, que la semeja al monasterio que hemos conocido en Cruïlles. Por la parte anterior de la iglesia, destaca el campanario en espadaña.

La muralla presenta un perfecto estado de conservación, incluidas hasta 10 torres de vigilancia; la mayoría de planta rectangular, pero una de ella, de planta redonda y que es conocida como Torre de la Cárcel.

Justo por fuera de las murallas, encontramos la antigua Lonja o Pórtico Comunal, un edificio, a modo de porche, de estructura gótica (como atestiguan los 2 arcos apuntados que sostienen la cubierta a doble vertiente), y que tanto podía ser usado como lugar de reunión de los cabeza de familia del pueblo, o como lugar para intercambios comerciales. La Lonja era un edificio bastante común en estos pequeños pueblos con encanto de Catalunya que encontramos en el Empordà. Comemos en Ullastret, disfrutando de un maravilloso y abundante almuerzo casero.





PERATALLADA

Peratallada es una de las pequeñas poblaciones más conocidas de Catalunya, hasta el punto de que cada año es escogida por numerosas parejas de novios como lugar para celebrar su enlace nupcial. Al igual que Vulpellac, Peratallada forma parte del municipio de Forallac.


En Peratallada se conservan parte de las antiguas murallas que rodeaban el burgo, varias torres de vigilancia, algunas entradas al pueblo (como la del Puente de la Virgen, que conserva su doble arcada de punto redondo, adovelada) y sobretodo el famoso Castillo de Peratallada, del que se tiene referencias desde mediados del siglo XI, aunque el edificio actual es un compendio de diferentes estilos arquitectónicos. En el centro del castillo destaca la Torre del Homenaje, visible desde prácticamente todo el pueblo, pues se alza hasta una altura de 10 metros por encima de su base de piedra natural. La torre está rematada por vistosas almenas.

Cerca del castillo encontramos la más bonita de las plazas de Peratallada, conocida como Plaça de les Voltes. Actualmente sigue siendo porticada en su lado norte, aunque parece ser que en la época medieval lo habría sido en dos o tres lados. En esta plaza se ubican varios restaurantes que la verdad es que tienen muy buena pinta, y que por lo que vemos, no son nada caros.

En la ciudad extramuros, no hay que perderse la bonita iglesia románica (aunque modificada) de Sant Esteve de Peratallada. Se trata de un templo de dos naves, con dos ábsides semicirculares. En su fachada destaca su campanario de espadaña.
Peratallada sale en todas las listas de Pueblos con Encanto en Catalunya.






PALAU-SATOR

Palau-Sator es una población mucho menos conocida que Peratallada y Pals, y con un núcleo medieval, también más pequeño. Sin embargo, su belleza la hacen merecedora de una visita, aunque quizá sea más breve.

Se conoce de la existencia de un núcleo poblacional desde época romana, pero fue durante el medievo, momento en que fue fortificada, cuando la población adquirió cierta importancia. Aun ahora podemos encontrar restos de su muralla, así como algunos de sus torreones de base redonda y una de sus medievales puertas, como la llamada Puerta o Torre de las Horas, que dispone de dos relojes, uno de esfera, y otro de sol.

En el centro de la población encontramos el Castillo de Palau-Sator, que fue construido durante los siglos X y XI, aunque lo que podemos observar hoy en día (en particular, la Torre del Homenaje) corresponde ya al gótico del siglo XV.

Justo delante de la Torre de las Horas nos fijamos en una bonita y práctica construcción: el lavadero público, donde las mujeres realizaban su colada en los tiempos donde no se disponía de lavadora



PALS

Aunque el recinto medieval de Pals, que se alza sobre un promontorio, se encontraba en los años 40 del siglo XX en un estado de abandono casi total, las restauraciones llevadas a término durante la segunda mitad del siglo XX convirtieron a Pals en uno de los pueblos con más encanto de Catalunya.


Dejamos el coche en un aparcamiento que queda en la ciudad extramuros y disfrutamos callejeando por este bonito conjunto medieval, conocido como recinto gótico de Pals, y que es un compendio de estrechas y empedradas callejuelas, preciosas viviendas de piedra (algunas de las cuales conservan sus ventanales góticos), esbeltas torres medievales y antiguas iglesias.

Durante nuestro paseo por el recinto nos fijamos en algunas curiosidades, como las sepulturas medievales antropomorfas que se encuentran en la Calle Mayor o el arco gótico que queda justo a la entrada del recinto amurallado y que habría formado parte de la antigua Lonja de la población (como la que hemos visto en Ullastret). Aunque el castillo que encontramos en la actualidad corresponde a una reconstrucción moderna poco interesante, no hay que dejar de disfrutar de la bellísima Torre de las Horas, del siglo XI y de base circular, que se alza hasta una altura de unos 15 metros y que está construida encima de una base de piedra natural.

Cerquita de la Torre, encontramos la iglesia de Sant Pere, mezcla de estilos que van desde el primer románico hasta el barroco, pasando por el gótico.

No dejamos la bonita población de Pals sin dar un rodeo por el recinto amurallado (se conservan cinco de sus torres de planta rectangular), disfrutando de los bellos parajes que se divisan desde el Mirador de Josep Pla. Desde allí se puede disfrutar incluso, del Mar Mediterráneo, con las bellas Islas Medas, ubicadas enfrente del Estartit.









Y con Pals terminamos nuestra visita al Baix Empordà, donde hemos conocido 7 de los pueblos con encanto en Catalunya. Una visita, de lo más interesante, y que nos ha ocupado en un día caluroso de otoño.

ASPECTOS PRÁCTICOS PARA VITAR ESTOS PUEBLOS CON ENCANTO DEL EMPORDÀ

Estos pequeños pueblos con encanto de las comarcas de Girona están bien conectados con Barcelona. Lo mejor es tomar la autopista AP7 dirección Girona hasta la salida 6 (Girona N), para incorporarse a la C66 dirección Monells. Este conjunto de pueblos distan pocos kilómetros entre sí, pero no está de menos llevar un GPS, pues a menudo, las señalizaciones son algo escasas.

Para los visitantes de fuera de Catalunya, lo mejor es volar hasta Barcelona y alquilar un coche en el propio Aeropuerto de Barcelona.

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