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CONGOST DEL MONT-REBEI. Trekking por uno de los paisajes más bellos de Cataluña.

Congost del Mont-Rebei

El Congost del Mont-rebei, un fabuloso tajo que el paso del río Noguera Ribargorçana ha horadado durante su travesía por la Sierra del Montsec, supone uno de los paisajes más estremecedores y bellos de Cataluña. En realidad, deberíamos decir que de Cataluña y Aragón puesto que es precisamente este río quien hace de frontera natural entre estas dos comunidades autónomas. Concretamente, entre la comarca aragonesa de La Ribagorza y la catalana del Pallars Jussà.

El Congost del Mont-rebei ofrece la posibilidad de realizar uno de los más bonitos trekkings por los distintos senderos que recorren la zona. Además de las caminatas, en los últimos años se ha popularizado la práctica del kayak por el río Noguera Ribargorçana. Es esta una actividad que ha dinamizado el territorio y que no queríamos perdernos de ninguna manera. De este modo, hemos reservado un fin de semana entero para disfrutar del Congost del Mont-rebei (os hablaré del kayak en otro post) y de la Serra del Montsec, un destino que ha obtenido el certificado de Destino Turistico Starlight debido a la nitidez de su cielo, una distinción compartida con muy pocos espacios.

Si vais a visitar la provincia de Lleida, reservad al menos una jornada para realizar este trekking por el Congost del Mont-Rebei.

EL TREKKING POR EL CONGOST DEL MONT-REBEI. LAS DISTINTAS RUTAS.

El Congost del Mont-rebei permite disfrutar de distintas rutas de trekking, de las que dos son las que podíamos denominar como rutas principales.

La primera ruta discurre entre las comarcas de la Noguera y el Pallars Jussá. En concreto, desde la población de Corçà, en la Noguera, hasta el centro de información de la Masieta, en el Pallars Jussà. Se trata de una ruta de unos 12 kilómetros que trascurre enteramente por la vertiente catalana del Congost del Mont-rebei y que permite apreciar puntos de interés paisajístico, histórico y artístico de tanta importancia como la Ermita de La Pertusa o el Refugio Mas de Carlets. No es una ruta difícil aunque sí que hay que superar algunos puntos de desnivel. Parte de este recorrido es compartido con el segundo itinerario, que es el que haremos nosotros.

La segunda ruta es la que parte del parking y centro de recepción de visitantes de la Masieta, en la vertiente catalana, y que termina en el albergue de Montfalcó, en Aragón, tras superar el puente colgante que salva el río Noguera Ribagorçana a nivel de Congost de Siegé y tras pasar por un conjunto de fabulosas escaleras construidas directamente sobre el despeñadero en el lado de poniente. Este recorrido tiene una longitud total de unos 8-9 kilómetros. Es el que nosotros realizaremos aunque no llegaremos al albergue de Montfalcó puesto que a la ida hay que sumarle la vuelta.

Ambos recorridos comparten la zona más espectacular que supone el paso por el Congost del Mont-rebei, el angosto tajo horadado por el río y con paredes verticales de quinientos metros de altura en la parte más estremecedora del desfiladero.

EL CONGOST DEL MONT-REBEI: DE LA MASIETA HASTA LAS ESCALERAS DEL CONGOST DE SIEGÉ.

Nuestra jornada por el Congost del Mont-rebei empieza de buena mañana. A las 8.45 de la mañana hemos llegado al parking del Centro de Visitantes de la Masieta. Allí recibimos un poco de información sobre los senderos a la vez que nos regalan un mapa con las distintas rutas disponibles. Vale la pena empezar la ruta a primera hora, como tendremos la oportunidad de comprobar al regresar. A medida que pasa el día son cada vez más los visitantes que se acercan al Congost del Mont-rebei. En este sentido, si bien haremos la ida prácticamente en solitario, al regresar desde las escaleras de Aragón sí que nos cruzaremos con multitud de senderistas. Esta vez haremos la ruta acompañados. Ricard, mi cuñado, se ha acercado también hasta el Congost para disfrutar del trayecto con nosotros.

A los pocos minutos de iniciada la marcha debemos escoger entre seguir por el Camino de las Tarteras o el Camino del Pantano. Los dos llevan al mismo destino en pocos minutos aunque el primero es un poco más cómodo. Es así como bajamos casi hasta el nivel del Pantano de Canelles y, al poco rato, superamos un primer puente colgante que nos permitirá seguir la ruta en busca del Congost del Mont-rebei.

Ni media hora se tarda en llegar a la parte más espectacular del trekkimg del Congost del Mont-rebei y que supone, en realidad el paso por esta angosta garganta. Los riscos se alzan a ambos lados del río Noguera Ribagorçana que ha excavado esta maravillosa cicatriz a su paso por la Sierra del Montsec. En varios tramos, los desfiladeros superan los 500 metros de altura. El camino por el que discurre la ruta está directamente excavado en el desfiladero, a varias decenas de metros altura sobre el nivel del río. El paisaje es realmente soberbio, sobrenatural y con cierta sensación de riesgo, puesto que el camino horadado en el despeñadero no tiene más que un par de metros de anchura en muchos tramos.

Un pasamanos permite a los menos valientes sentirse algo más seguros. Sin embargo, el sendero es suficientemente ancho como para evitar los accidentes. Eso sí, hay que ir con cierto cuidado con los niños pequeños, a los que se aconseja que transiten por el lado interior de la ruta.

Varios bancos situados estratégicamente a lo largo de la ruta nos permiten descansar a la vez que disfrutamos de este maravilloso paisaje sin igual. Este tramo de la ruta coincide con el sendero de gran recorrido GR-1 que une las ruinas de Ampurias en el Ampurdán catalán con el Cabo de Finisterre, en Galicia.

Este tramo más angosto del Congost del Mont-rebei no dura más de unos quince minutos. En pocos minutos, un indicador nos muestra las dos rutas que divergen en este punto. Hacia la izquierda para seguir por el vertiente catalán hasta Corçà por la Ermita de la Pertusa. Hacia la derecha para buscar la vertiente aragonesa que llega hasta el Albergue de Montfalcó. Es esta segunda ruta la que tomamos. En este momento estamos, aproximadamente, a medio camino entre La Masieta y el Albergue de Montfalcó.










Hay que tener en cuenta que durante el trayecto por el Congost del Mont-rebei no se encuentra ningún establecimiento ni tampoco ninguna fuente. Por ello, el viajero debe traerse su propia agua. Especialmente, en temporada estival, cuando las temperaturas son altas y la tendencia a la deshidratación puede ser mayor.

Descendemos por un sendero algo pedregoso, aunque facilitado por la construcción de algunas escalera de madera, hasta llegar hasta el Puente Colgante sobre el Río Noguera Ribagorçana. Este paso se sitúa en una zona más estrecha, conocida como Congost de Siegé. Es el momento de pasar a Aragón. La verdad es que el puente tiene también su qué. Particularmente para los que sufren de vértigo. Sin embargo, no hay que perder la ocasión de disfrutar del paisaje, con el Congost del Mont-rebei al norte del puente.

Superado el puente, la ruta toma nuevamente altura. El camino vuelve a ser pedregoso y parcialmente facilitado por escaleras de madera. Sin embargo, estas son más bien escasas y la piedra resulta especialmente resbaladiza, producto del paso continuo de senderistas. No es mucho el ascenso, puesto que no llega al centenar de metros, pero a media subida se impone un descanso para tomar un poco de agua.

Al llegar a esta cima se obtiene una de las vistas más bellas de todo el recorrido, puesto que estamos unos 100 metros por encima del embalse de Canelles. Las aguas tienen un maravilloso color a medio camino entre el azul y el verde y que nos recuerdan a alguno de los ríos eslovenos o al Neretva a su paso por Mostar.

Enseguida empieza otro de los más famosos y espectaculares tramos de la ruta del Congost del Mont-rebei. Se trata de las pasarelas o escaleras de Montfalcó. El risco de varios centenares de metros es descendido gracias a un conjunto de escaleras de madera construidas directamente en el desfiladero. El tramo a descender, en zig zag, no supera los cincuenta metros de altura pero la verdad es que parece una auténtica proeza que se hayan podido colocar estas escaleras directamente en el despeñadero. Es este uno de los momentos más intensos del trekking, desde luego.

Un segundo tramo de escaleras (que subiremos en una de las paradas de nuestra ruta con kayak por el Congost del Mont-rebei) se localiza a unos quince minutos del primero. Sin embargo, ya no llegaremos hasta este punto, de manera que, tras descansar unos minutos, emprendemos el camino de regreso que nos llevará, de nuevo, al Centro de Visitantes de la Masieta.







La duración total del trayecto de ida ha sido de unas dos horas y media. Realizando varias paradas para admirar el paisaje y fotografiarlo. El regreso se hará un poco más largo. Quizá un par de horas, puesto que las paradas son esta vez más cortas.

La verdad es que el trekking del Congost del Mont-rebei es accesible a todos los visitantes que dispongan de una condición física mínima. Sin embargo, hay que ser especialmente precavido con los niños. Especialmente durante el estrecho sendero horadado en la misma roca y de no más de dos metros de anchura.

El tan esperado trekking por el Congost del Mont-rebei ha sido un verdadero éxito. Se trata de una ruta de fácil acceso que transcurre por uno de los parajes más bellos de la península. Nos ha encantado.

DOS COMPLEMENTOS EN LA COMARCA DEL PALLARS JUSSÀ.

A parte del Congost del Mont-rebei, son varios los alicientes que podemos encontrar en la leridana comarca del Pallars Jussà, aunque nosotros solo dispusimos de tiempo para conocer dos de ellos.

MUSEO DE LES BOTIGUES DE SALÀS DE PALLARS.

A menos de 10 kilómetros de la capital comarcal, Tremp, se encuentra este pequeño y pintoresco pueblo, Salàs de Pallars, de no más de doscientos vecinos. Es aquí donde se ubica el curiosísimo museo de Les Botigues de Salàs (Las Tiendas de Salàs).

Varios locales de la población has sido adaptados recreando distintos establecimientos de hace más de medio siglo. Ello es la obra de un empedernido coleccionista natural de este pequeño pueblo. Las visitas se realizan gracias a una ruta guiada que podemos compartir con una veintena de visitantes, la mayoría entrados ya en la setentena, que disfrutan de la nostalgia de enfrentarse con todos aquellos productos que reconocen de su juventud.

La verdad es que este museo es un encanto, con un estanque o una barbería adaptados a lo que debían ser en los años de la posguerra o un colmado que supone una auténtica proeza recopilatoria de tantos recuerdos de antaño que presenta. Una farmacia y un delicioso bar completan el conjunto de cinco tiendas museo que, la verdad, nos deja gratamente sorprendidos.

Especial interés tiene la tienda de ultramarinos, donde se expone un bonito conjunto de carteles publicitarios que nos recuerdan como ha ido evolucionando el arte de la propaganda. También es interesante el conjunto de decenas de botellas de anises de variadísimas marcas, desde la más conocida Anís del Mono, a algunas de las que desconocíamos su existencia como Anís del Tigre o Anís Infernal, que se publicitaba como “El peor anís del mundo”.




EPICENTRE: CENTRE D’INTERPRETACIÓ DEL PALLARS EN TREMP

En la capital comarcal, Tremp, se localiza este centro inaugurado en 2013 que nos presenta varios recursos que nos permiten conocer el legado histórico, geológico y artístico de la comarca del Pallars Jussà.

Se llama Epicentre y se articular en varios espacios ubicados en sus tres plantas donde podremos conocer desde la importancia geológica de la comarca (se ha llegado a hablar de la Capilla Sixtina de la Geología) hasta aspectos tan interesantes como el paso de los dinosaurios por estas tierras pirenaicas (nos quedamos con las ganas de conocer el parque cretácico de Isona, con yacimientos paleontológicos que albergan restos de dinosaurios y que están entre los más importante de Cataluña. El Epicentre de Tremp también nos pone al día sobre la importancia de la industria hidroeléctrica para la comarca o nos explica acerca de las leyendas sobre este bello enclave pirenaico.

Un espacio al que se le concede especial relevancia el que hace referencia al Montsec como destino de turismo astronómico. No es de extrañar, pues esta destinación ha obtenido el certificado Starlight reservado para aquellas localizaciones que presentan un cielo de nitidez extrema que permita disfrutar de las estrellas.

Durante nuestra estancia por tierras leridanas hemos podido visitar el Centro de Observación del Universo, en Àger, del que os hablaré en otro post.

Como veis, aunque el Congost del Mont-rebei es el paisaje más interesante de la comarca y lo que ha motivado nuestra visita, vale la pena aprovechar la visita al Pallars Jussà para conocer algo más acerca de su patrimonio.



Os emplazo ahora, al segundo post, donde os hablaré de nuestra ruta en Kayak por el Congost del Mont-Rebei, uno de los más bellos paisajes de Cataluña.

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