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VILLA DE ESTE, TÍVOLI. Los jardines más bellos del Renacimiento en Italia.

patrimonio humanidadVilla de Este, en Tívoli, población situada a solo una treintena de kilómetros de Roma, supone otra excelente excursión muy fácil de realizar desde la capital italiana. Y más, teniendo en cuenta que es fácilmente combinable con Villa Adriana, de la que ya os hemos hablado en otro artículo, también en Tívoli. Ambas forman parte de la lista del Patrimonio de la Humanidad.

Sin embargo, poco tienen en común ambas villas, pues si bien Villa de Este fue construida durante el siglo XVI, el origen de Villa Adriana lo debemos encontrar en la época de esplendor de la Antigua Roma, cuando el Emperador Adriano mandó erigir una suntuosa villa desde donde dirigir el Imperio durante sus últimos años de vida.

Hipólito de Este, cardenal e hijo de Alfonso I de Este, uno de los nobles de más alta alcurnia de la Península Italiana y duque de Ferrara y Módena, fue quien encargó la construcción de Villa de Este. Hipólito no solo estaba bien conectado con la alta nobleza italiana si no también con la más alta jerarquía eclesiástica del momento. En realidad, él mismo era nieto del Papa Alejandro VI. Tan es así que el Santo Padre del momento, Julio II, nombró gobernador de Tívoli a Hipólito II y le hizo entrega de una antigua villa existente.

Hipólito II se puso manos a la obra y contrató algunos de los más importantes arquitectos y decoradores del momento a fin de alzar una nueva residencia acorde con su relevancia. Y de veras que lo consiguió. Sin embargo, este palacete renacentista no sería más que otro de los muchos existentes en Italia si no fuera por la existencia de uno de los más maravillosos jardines que jamás se hayan diseñado.

CÓMO LLEGAR A VILLA DE ESTE DESDE ROMA

1. Transporte Público.

Es la forma más lenta y pesada pero también la más económica. Debéis tomar el autobús de Cotral que parte hasta Tívoli desde la estación de metro de Ponte Mammolo. Una vez en Tívoli, tenéis que tomar un autobús local en dirección a Villa d’Este.

Si queréis aprovechar para visitar Villa Adriana y Villa de Este en transporte público debéis salir muy pronto por la mañana, ya que vas perdiendo bastante tiempo en los enlaces.

2. Excursión en español desde Roma.

Contratar una excursión en ESPAÑOL a Villa Adriana y Villa de Este es, sin duda, la manera más fácil de conocer las dos villas Patrimonio de la Humanidad en el mismo día. Os vendrán a buscar al hotel y en el precio se inlcuye el trasnporte en, la guía en español y las entradas (tanto a Villa de Este como a Villa Adriana). Si contáis el precio de los transportes y las entradas no sale mucho más caro y economizas bastante tiempo en traslados. Podéis mirar los precios en este enlace.

3. Coche propio o de alquiler.

Otra posibilidad es alquilar un coche durante un par de días para realizar excursiones fuera de Roma. En uno se puede visitar Tívoli y en el otro las necrópolis Etruscas de Cerveteri y Tarquinia, Patrimonio de la Humanidad. Os dejo el enlace del metabuscador de alquiler de coches donde se incluyen descuentos de hasta 15% sobre los mejores precios.

VISITA A VILLA DE ESTE.

La visita a Villa de Este de Tívoli empieza por el palacete mandado erigir por Hipólito II. Se trata de una sucesión de estancias distribuidas en dos pisos, donde lo que más llama la atención es la proliferación de frescos que, en muchas ocasiones, no solo ocupan los techos de las habitaciones si no también sus paredes.

Estamos en pleno Renacimiento y la decoración está en consonancia al momento histórico y artístico. Sin embargo, en muchas ocasiones se hace evidente que parte de la inspiración procede de la época romana. No es extraño, pues para la construcción de Villa de Este de Tívoli se utilizó abundante material hallado en la cercana Villa Adriana.

En el piso superior del palacete, al que se accede desde un patio, encontramos lo que son conocidos como Apartamentos Superiores o Viejos. Era esta la residencia de Hipólito II y constaba de unas 10 habitaciones. En estas estancias no solo encontramos bellos frescos si no algunos artesonados francamente sorprendentes. En este piso superior se localizan estancias como el comedor, el salón privado, el dormitorio, la capilla o la biblioteca.

En el piso inferior se construyeron los que son conocidos como Apartamentos inferiores o de invitados. La decoración aquí es, si cabe, más suntuosa todavía con los frescos decorando, casi por completo, tanto muros como techos. Mosaicos y estucos también fueron utilizados para ornamentar estas habitaciones.


Si no disponéis de vehículo propio o de alquiler podéis optar por una excursión de un día desde Roma, que combine Villa Adriana con Villa de Este. Este es el TOUR DE UN DÍA ENTERO EN ESPAÑOL mejor valorado. En esta excursión están incluidos el transporte, las entradas a Villa de Este y Villa Adriana y la guía en español. Podéis mirar en ESTE ENLACE, las mejores opciones en español.

LOS JARDINES DE VILLA DE ESTE.

Tras visitar las dependencias interiores pasamos a los jardines que, en realidad, son lo que han dado fama universal a esta maravillosa Villa de Este. Se trata de uno de los jardines de estilo italianizante más bellos que hemos conocida jamás. Nada que ver con el surtido de flores de Giverny o el Keukenhof.

En Villa de Este lo que predominan son las decenas de maravillosas y refrescantes fuentes que crean un excelente mosaico de juegos de agua. También decoran estos magníficos jardines de Villa de Este de Tívoli, un buen número de esculturas de corte clásico inspiradas, a buen seguro, en la cercana Villa Adriana.

El conjunto de arquitectura, ornamentación, jardinería y esculturas forma uno de los paisajes más bellos del renacimiento, ya de camino al manierismo. La frondosa naturaleza parece irrumpir por todas partes, con bellos parterres y setos, distribuidos a lo largo de estos jardines que están diseñados en la pendiente natural que ofrece la ladera. Paseando a lo largo de estrechos senderos nos iremos topando con un buen número de escénicos surtidores.

Uno de los más bellos, y también refrescante, pues no dudamos en meter la cabeza bajo un caño, es el conocido como Surtidor de las 100 fuentes o Fuente de los 100 caños. Se trata de un conjunto de fuentes y surtidores situados a lo largo de un estrecho paseo que une dos de las fuentes más conocidas, la de la Rometta y la Fuente Oval. No solo surtidores y agua dibujando tirabuzones encontramos en esta fuente de los 100 caños, si no también pequeñas esculturas que decoran lo largo del paseo.

Al final del mismo, encontramos la Rometta, otra de las más bonitas fuentes y surtidores de los jardines Villa de Este de Tívoli. Se trata de otro juego de escénicos surtidores formados a través de dos riachuelos que simbolizan los ríos Tíber y Aniene y que se unen en uno solo. La estatua de Roma Guerrera y de la Loba Capitolina simbolizan la Antigua Roma. Además, en la fuente se disponían algunas de las más importantes ruinas de la ciudad del Tíber, como el Coliseo o el Arco de Tito, aunque con el paso del tiempo han perdido parte de su esplendor. Lo que sigue en pie es la enorme barca y el obelisco que significan el poder de la Iglesia Romana y evoca la autoridad cardenalicia del Cardenal Hipólito II.

Al otro lado del paseo, no menos interesante es la Fuente Oval, que dispone de una de las más bonitas cascadas de Villa de Este de Tívoli y supone otro verdadera escenario en forma de bellísima balaustrada de mármol. La estatua representada es, en este caso, la de Sibila Tiburtina, cuya mano sustenta un amorcillo que simboliza Tívoli.

En medio del paseo de la Fuente de los 100 caños, una balaustrada nos permite disfrutar de otro bonito conjunto de surtidores: la Fuente de los Dragones. Sin embargo, no nos resistimos y bajamos al nivel inferior para poder visualizar mejor este conjunto de grandes chorros entrecruzados. La fuente queda justo en medio, dominado el eje del jardín de Villa de Este. Su nombre evoca los 4 dragones que encontramos decorando la base de la fontana, que la leyenda cuenta que se construyó en una sola noche. Como siempre en estos jardines, el agua y la flora van de la mano de la arquitectura. En este caso, son dos escalinatas quienes enmarcan esta fuente del dragón.

Seguimos paseando por estos Jardines de Tívoli entre parterres, estanques, grutas y estatuas (como la que representa a la Diosa Diana, la Artemisa griega) hasta llegar a la que es la gran fuente de Villa de Este: la Fuente del Órgano.

En la parte superior de la Fuente del Órgano está dispuesto otro rico escenario diseñado en mármol donde volutas, columnas, arcos y múltiples esculturas tienen su sitio. Por detrás de una balaustrada se abre una especie de hornacina, de donde sale un órgano que cada cierto tiempo toca una melodía. Sin embargo, más impresionante nos parece el conjunto de surtidores, fuentes y cascadas que quedan en un nivel inferior al del órgano y que suponen uno de los puntos más bellos de los jardines de Villa de Este de Tívoli. Justo enfrente de estos chorros se sitúan varios estanques que ofrecen una fenomenal perspectiva del conjunto.

Y así termina nuestra visita al Palacio de Hipólito II y sus jardines, en Villa de Este de Tívoli, una de las más interesantes excursiones de 1 día que se pueden realizar desde Roma.




NOTA: si tenéis que visitar Roma os dejo este post que os puede interesar, con las 32 visitas más importantes que hay que ver en Roma. Y no olvidéis dedicar un día a Tívoli, con Villa de Este y Villa Adriana.

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