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4 motivos para visitar la Costa Brava

Motivos para visitar la Costa Brava

La Costa Brava es uno de los destinos turísticos más importantes de Catalunya. Cada año, millones de visitantes llegados de media Europa escogen la Costa Brava como destino veraniego.

Sin embargo, aunque la Costa Brava es el nombre con que se conoce la zona costera que va desde la población de Blanes hasta Portbou, ya en la frontera con Francia, podríamos decir que no solo de playa vive la Costa Brava.

Hoy os vamos a dar 4 motivos para visitar la Costa Brava. Sí, las playas no van a faltar. Pero veréis que visitar la Costa Brava puede resultar también un excelente plan más allá de la temporada estival.

4 MOTIVOS PARA VISITAR LA COSTA BRAVA

SUS PLAYAS, EL MOTIVO NÚMERO 1 PARA VISITAR LA COSTA BRAVA

Como su nombre indica, la Costa Brava es, sobre todo, costa. Y por tanto, playas. No es de extrañar, que entre los motivos para visitar la Costa Brava, el número 1 sea el de disfrutar de sus playas.

Las playas de la Costa Brava son de lo más variadas, desde playas urbanas situadas a los pies de poblaciones como Blanes, Tossa de Mar, Calella de Palafrugell o el Port de la Selva, calas más apartadas, pero amplias y enmarcadas por los habituales bosques de pino, como Cala Pola, entre Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols, o pequeñas y más escondidas playas a las que solamente podréis acceder a pie, como Cala S’Alguer, en Palamós.

LOS PUEBLOS CON ENCANTO, OTRO DE LOS MOTIVOS PARA VISITAR LA COSTA BRAVA

Como dije, la Costa Brava no son solamente sus playas y calas. La franja costera entre Blanes y Port Bou está jalonada de pueblecitos con mucho encanto. Muchos de ellos, conservan el aire marinero de antaño, aunque han sabido reconvertirse desde que el turismo se ha convertido en su motor económico.

Tossa de Mar, el pueblo fortificado más bello, Cadaqués y Calella de Palafrugell, tantas veces inmortalizados por los pintores naturalistas o Lloret de Mar, con sus villas indianas nacidas tras el regreso de quienes hicieron fortuna en las américas, están entre nuestros pueblecitos favoritos y lugares que ver en la Costa Brava de forma obligada.

Pero la Costa Brava no es solo costa y playa. Apenas a unos kilómetros de la franca costera merece la pena visitar las medievales Pals o Peratallada, por ejemplo.

ALOJARSE EN UN CÁMPING EN LA COSTA BRAVA

Más allá de alojarse en los impersonales hoteles que crecieron en la década de los 60 del siglo pasado, una buena idea puede ser alojarse en un camping.

En este sentido, una opción perfecta es confiar en Yelloh! Village, empresa distinguida en el distinguido en los premios Travel d’Or 2022 y que incluye hasta 93 campings independientes, cada uno con su cultura e idiosincrasia, pero siempre incluyendo clubes infantiles, animaciones deportivas, accesos a parques acuáticos y espacios para la relajación y bienestar de los clientes.

Los Yelloh! Village dispone además de servicios de media pensión para quien quiera alejarse de los fogones durante la comida o la cena.

El contacto con la naturaleza, la existencia de numerosas actividades de recreo y la posibilidad de interaccionar con otros campistas, son algunos de los motivos que llevan a los viajeros a utilizar los campings como alojamiento predilecto.

Desde luego, las posibilidades son múltiples, pero estas son solo algunas de las opciones que merece la pena tener en cuenta en cuanto a camping en Costa Brava.

CAMPING MAS SANT JOSEP. Santa Cristina d’Aro. Con cottages, chalets y parcelas. Con una enorme zona acuática de 3000 m² y con restaurante propio.

CAMPING VILLAGE SANT MIQUEL. Colera. Diferentes tipos de cottage, tipo bungalows, chalets… Desde luego, no falta la zona de acampada, una buena piscina con toboganes y restaurare propio.

CAMPING PUNTA MILÀ. L’Escala. Un camping de dimensiones humanas. Un auténtico oasis de paz y tranquilidad, mucho más tranquilo, y desde donde podréis disfrutar de un buen número de rutas de senderismo.

LOS ESPACIOS NATURALES, COMO MOTIVO PARA VISITAR LA COSTA BRAVA

También el aspecto natural tiene relevancia en la Costa Brava. Tanto en lo que se refiere a los espacios naturales agrestes, como en los más domesticados.

En este sentido, el Camí de Ronda de la Costa Brava permite reseguir la franja costera entre el extremo sur de la Costa Brava hasta el Cabo de Creus, en múltiples etapas. Una de nuestras etapas preferidas en la que une Playa de Aro con Palamós, pasando por Sant Antoni de Calonge.

Pero más allá del Camí de Ronda, hay un montón de espacios naturales por visitar, como el Parc Natural Cap de Creus, en el extremo noreste del país, que fue el primer parque marítimo-terrestre del país y que protege las 11.000 hectáreas de la Península del Cabo de Creus, además de su entorno marino.

Otro espacio natural especialmente relevante en la Costa Brava es el del Parque Natural dels Aiguamolls de l’Empordà. Con zonas costeras y de marismas, es lugar de visita predilecta para los ornitólogos que visitan el país. Desde el Centro de Interpretación del parque os indicarán varias rutas para seguir sus senderos a pie o en bicicleta.

Entre la naturaleza más domesticada, merece la pena destaca dos jardines: el Jardín Botánico Mar y Murtra de Blanes y los Jardines de Santa Clotilde, en Lloret. Dos lugares de auténtica fantasía.

LA CULTURA COMO OTRO DE LOS MOTIVOS PARA VISITAR LA COSTA BRAVA

No todo es playa y naturaleza en la Costa Brava. En este sentido, más allá de los muchos pueblos con encanto, hay varios lugares de enorme interés cultural e histórico.

¿Queréis algunos ejemplos? Con las Ruinas de Empúries, aprenderéis la importancia del legado griego y romano en el noreste de la Península. Se hecho, se trata del único yacimiento arqueológico de España que incluye una ciudad griega y una ciudad romana.

No menos interesante resulta el Monasterio de Sant Pere de Rodes, una de las joyas del arte románico en Catalunya, además se ubica en los alrededores del Parque Natural del Cabo de Creus, del que ya os hemos hablado.

Y por último, os hablaré de parte del legado del genial Salvador Dalí en la Costa Brava. Para no pocos viajeros, uno de los motivos para visitar la Costa Brava es tener la oportunidad de conocer la Casa Dalí en Portlligat.

Fue la vivienda de Salvador Dalí durante 52 años de su vida y está repleta de lugares de lo más oníricos. Un espacio francamente fascinante, al nivel del surrealismo que tanto practicó el pintor ampurdanés.

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