Icono del sitio Mil Viatges

Delta del Okavango, el mayor delta interior del mundo.

Delta del Okavango

El Delta del Okavango es uno de los paisajes y ecosistemas más excepcionales de África.

Después de conocer algunos de los lugares más interesantes que ver en Namibia, tras unas dos semanas viajando por este país, es momento de cruzar la frontera con Botswana para llegar, en un par de horas más de trayecto, al inmenso humedal que supone el Delta del Okavango.

El Delta del Okavango es el resultado del desparramamiento de aguas que el Río Okavango ofrece al llegar al llegar al Kalahari, en Botswana. Se trata de uno de los pocos deltas interiores existentes en el mundo y del mayor de todos.

Es decir, el agua del río Okavango, después de haber nacido en la meseta de Bié de Angola y recorrido más de 1500 kilómetros por territorio angoleño y botswuano, no desemboca ni en el océano, ni en otro río, ni nutriendo un lago, si no formando un enorme humedal interior en lo que es parte del desierto del Kalahari.

La Unesco incluyó en 2014, el sistema del Delta del Okavango en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad.

SEGURO DE VIAJE PARA VIAJAR A LOS PAÍSES DEL SUR DE ÁFRICA. Para este viaje disponíamos de un Seguro de Viaje Intermundial, uno de los más completos del mercado. Si lo contratáis desde este enlace, tendréis un 10% adicional de descuento, sobre los precios oficiales.

CÓMO SE VISITA Y QUÉ VER EN EL DELTA DEL OKAVANGO

El Delta del Okavango es una región ciertamente extensa, de manera que resulta prácticamente inabarcable en su totalidad. En el momento de la crecida del río, la superficie supera holgadamente los 20.000 kilómetros cuadrados.

Aunque la población de Maun está considerada la capital del Delta del Okavango y una de las puertas de entradas naturales al inmenso humedal, nosotros llegamos directamente desde Namibia, dejando atrás la población de Tsumkwe.

Tras pasar la frontera, nuestro vehículo busca la población de Gumare, hasta dejarnos en un punto conocido como Etsha 6. Aquí nos vendrá a buscar otro vehículo con tracción a las 4 horas que  a lo largo de 40 minutos nos llevará por serpenteantes caminos de tierra hasta dejarnos a orillas de una gran laguna, donde a cuya orilla nos alojaremos durante dos noches. Monos vervet acuden al paso de nuestro coche.

En esta ocasión, el alojamiento resulta de lo más sencillo. Se trata de un campamento básico, con tiendas de campaña para dos personas (y con una pequeña cama plegable en el interior), con tan siquiera luz. El grupo lo formamos 20 personas, que compartimos las 2 duchas y 2 lavabos existentes.

PASEO POR LOS CANALES GRANDES DEL DELTA DEL OKAVANGO

Justo antes de que anochezca es hora de subir a bordo de lanchas (para unas 20 personas) que nos van a llevar por espacio de algo más de una hora, por la laguna y algunos de los canales de mayor tamaño del Delta del Okavango, cercanos a la laguna donde nos acercamos.

La red de canales del Delta del Okavango está formada, casi de forma universal, de plantas de papiro. También abunda la caña común. Y en la superficie acuática, son los nenúfares, las plantas más abundantes.

Durante el trayecto podemos ver algunos hipopótamos, aunque parecen especialmente esquivos, y varios cocodrilos aprovechando las últimas horas de sol, apostados en las orillas de los canales.

Aunque, en teoría, la fauna es rica en el Delta del Okavango, no resulta fácil avistar otros mamíferos, aunque sí muchos pájaros, incluidas ahingas, cormoranes, garcetas, varias águilas pescadoras apostadas en las copas de los árboles o distintas especies de Martín pescador, incluido el gigante, que es precioso.  Ver cómo se lanzan a los canales en busca de presas resulta fascinante.

Para tener posibilidades reales de avistar los cinco grandes, habría que desplazarse hasta la Reserva Moremi, incluida dentro del sistema del Delta del Okavango.

TRANSPORTE EN MOKORO POR EL DELTA DEL OKAVANGO

A la mañana siguiente nos vienen a buscar con la idea de surcar los canales más pequeños del Delta del Okavango, así como algunas de las islas existentes en el mismo.

Nos vienen a buscar nuevamente en lancha grande, pero esta vez para hacer otro recorrido que nos lleva a una pequeña isleta donde tomaremos un mokoro.

El mokoro es la embarcación tradicional del Delta del Okavango. Desde hace siglos estaba construida de manera artesanal con madera de kigelia o ébano, aunque en los últimos tiempos, la madera ha dado paso a la fibra de vidrio.

El mokoro, que esencialmente es una especie de piragua para tres personas, de las que una de ellas se encargará del movimiento de la embarcación mediante una pértiga, es usada para recorrer aguas poco profunda, de tipo pantanoso. No es extraño que haya quien asemeja a los mokoros del Delta del Okavango con las góndolas venecianas.

Durante una hora aproximadamente, surcamos las poco profundas aguas del Delta del Okavango (en realidad, la profundidad no llega al metro en este punto). Se trata de un momento de tranquilidad máxima, precioso.

Finalmente llegamos a una pequeña isleta, donde haremos un recorrido temático y ecológico, de aproximadamente una hora, donde el guía nos cuenta la flora, fauna e idiosincrasia del Delta del Okavango.

En la isla encontramos varios preciosos baobabs, con heridas de guerra sufridas por parte de elefantes, árboles moremi, habituales de la zona, o acacias, endémicas de casi todo el continente. También heces (muchas) de elefante, aunque ni rastro de ellos.

Tras el paseo, regresamos a nuestro campamento a orillas de una de las lagunas del Delta del Okavango. Primero en mokoro y luego en lancha rápida.

DORMIR EN UNA BARCA FLOTANTE

Llega nuestra tercera jornada en el Delta del Okavango y toca cambiar de alojamiento. Pero no os penséis que ha llegada el momento del resort con piscina.

En esta ocasión, nos alojaremos en lo que llaman una barca flotante. Se trata de una embarcación de dos pisos que dispone de 12 habitaciones muy simples, una pequeña cocina y un comedor.

Para llegar surcamos nuevamente los mayores canales del Delta del Okavango. En cada ocasión en que encontramos fauna de interés, el patrón detiene la barca. Aquí cocodrilos, allí águilas, aquí un martín pecador malaquita intentando pescar…. En recorrido es entretenido.

Nos detenemos a comer en la población de Seronga, para posteriormente buscar nuestra embarcación, atracada en la orilla del canal principal del Delta del Okavango. Antes de que anochezca, surcamos el río Okavango arriba y abajo para disfrutar de las vistas más elevadas sobre el canal, así como de una (otra más) maravillosa puesta de sol africana.  

EL DELTA DEL OKAVANGO DESDE EL CIELO

Y por fin llega otro de los momentos culminantes de esta visita al Delta del Okavango. Tras levantarnos pronto, nos dirigimos a la pista de aterrizaje de Seronga. No se trata más que de una pista de arena prensada, bastante irregular.

Es aquí donde tomaremos el vuelo escénico sobre el Delta del Okavango. Durante unos 30 minutos disfrutamos de unas excelentes vistas aéreas de este ecosistema tan especial, siendo relativamente fácil avistar tanto elefantes como antílopes y incluso algunos hipopótamos.

Finalmente, la avioneta, que es para 10 personas (y todos disponemos de ventana) se dirige a Kasane, donde el Parque Nacional Chobe nos espera.

Visitar el Delta del Okavango supone uno de los momentos culminantes del viaje por Namibia y Botswana, de manera que deberíais incluirlo en vuestra ruta, sí o sí.

Suscríbete al blog


Puedes darte de baja en cualquier momento haciendo clic en el enlace al pie de página de nuestros correos electrónicos. Para obtener información sobre nuestras prácticas de privacidad, visita nuestro sitio web.

Usamos Mailchimp como nuestra plataforma de newsletters. Al hacer clic a continuación para suscribirte, aceptas que tu información será transferida a Mailchimp para su procesamiento. Obtén más información sobre las prácticas de privacidad de Mailchimp aquí.

Salir de la versión móvil