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OBERAMMERGAU Y LOS ALPES BÁVAROS. 2 días en la Baviera más rural.

patrimonio humanidadOberammergau y los Alpes alemanes han sido nuestro siguiente destino en este viaje por Baviera de Semana Santa. Tras visitar algunas de las ciudades más importantes del norte de Baviera como Nuremberg, Ratisbona o Wurzburg, es hora de escaparnos al campo y disfrutar del encanto de los pequeños pueblos de montaña y de los distintos palacios, monasterios e iglesias que se encuentran repartidos por estos valles.

La zona que hemos elegido es la de los Alpes de Ammergau, al que le dedicaremos un par de días. Para ello, nos hemos alojado en Oberammergau, el pueblecito más bonito de la región. No es esta zona un lugar de grandes hoteles impersonales. Para ello ya tenemos las grandes ciudades. Aquí abundan los hoteles familiares donde tratan al huésped como uno más de la familia.

Estos has sido los lugares más bonitos que hemos podido conocer durante nuestra visita a los Alpes de Ammergau.

LOS ALPES ALEMANES DE AMMERGAU EN 5 VISITAS

OBERAMMERGAU

Oberammergau ha supuesto nuestro campo base durante estos dos días de viaje por ellos Alpes de Ammergau. Esta pequeña población de unos 5000 habitantes es la más turística de la región y la que alberga mayor número de servicios. Y, además, es la más bella de todas, respondiendo a lo que todos entendemos como un pueblecito encantador y de postal. Si en el norte de Baviera fue Rothemburg ob der Tauer la población que nos enamoró, en el sur ha sido Oberammergau.

La particularidad que convierte a Oberammergau en uno de los lugares que hay que ver en Baviera de forma inexcusable es que gran parte de las viviendas de este pueblo presentan una o más fachadas pintadas al fresco. Ello convierte a Oberammergau en una auténtica obra de arte continua.

Es este un lugar donde dejar el mapa, aunque en la oficina de turismo os proporcionarán uno, a fin de perderse por las distintas calles de la villa. Solo queda alzar la vista y disfrutar de una maravilla pictórica tras otra.

Las pinturas de las fachadas responden tanto a la simple decoración ornamental, como a pinturas que hacen referencia a temas religiosos o a la vida cotidiana de las gentes de estos valles. Entre las muchas pequeñas y grandes mansiones que veremos (muchas son ocupadas por, al menos, dos familias), destaca la Casa de Pilatos, que recibe el nombre por ser este el tema representado en su fachada principal. Sin embargo, aunque esta es quizá la que se lleva la mayor fama de todas entre las viviendas pintadas de Oberammergau, muchas otras son tan bellas como la Casa de Pilatos.






Algo que nos ha llamado también la atención en Oberammergau es la gran cantidad de tiendas dedicadas a la venta de tallas de madera. Casi todas hacen referencia a temas religiosos, llevándose los belenes la palma, aunque otros muchos asuntos son también tratados. También encontraréis algunos talleres. Por ejemplo, en la planta baja de la Casa de Pilatos, que ya he comentado. Podréis entrar y husmear en muchas de estas tiendas que crecieron en un momento en que Oberammergau era un lugar de paso bastante importante entre los viajeros que hacían la ruta entre Venecia y Augsburgo. En aquel momento, las tallas ya eran un auténtico souvenir del paso por la población, y la verdad es que este modo de vivir ha pasado de padres a hijos, generación tras generación, hasta nuestros días.

Por un tercer aspecto es conocida la bella población de Oberammergau. Me refiero a la representación de La Pasión de Cristo que se celebra entre los meses de mayo y octubre de cada 10 años. Sí, como habéis leído. Y es una tradición que viene realizándose desde la lejana fecha de 1634 ni más ni menos. Y la causa de ello fue un voto que la población de Oberammergau ofreció al Señor en caso de que la librara de la terrible epidemia de peste que estaba asolando la región. Lo cierto es que la representación dio sus frutos y desde aquella primera sesión ningún ciudadano más de Oberammergau fue víctima de la peste.

Desde aquel año, la Pasión de Cristo viene representando cada 10 años y es un auténtico acontecimiento en que de una u otra forma participan unas 2500 de las 5000 personas censadas en Oberammergau. Y para hacerlo, hay que haber nacido en la población o llevar más de 20 años residiendo en ella. Espectadores llegados de todo el mundo acuden a esta villa a fin de disfrutar de una de las aproximadamente cien funciones que se celebran entre los meses de mayo y octubre. Para que os hagáis una idea, los paquetes que integran alojamiento y entrada ya están a la venta para las representaciones del 2020, que van a ser la próximas en celebrarse.

Como nuestra visita a Oberammergau no ha coincidido con ninguna de ellas, sí que hemos acudido a la visita guiada al Teatro de la Pasión, que tiene una capacidad para 4500 espectadores aproximadamente y donde hemos podido descubrir los decorados, el vestuario y parte de la historia de este acontecimiento.

MONASTERIO DE ETTAL.

Uno de los varios monasterios que se localizan en esta zona es el Monasterio de Ettal, que se localiza a solo unos 5 kilómetros de Oberammergau. La leyenda cuenta que el cenobio fue mandado construir por el Emperador Luis IV el Bávaro cuando el caballo del mismo cayó exhausto justo en este lugar, durante un trayecto que traía de regreso al

Emperador de su viaje de coronación a Roma, por parte del Santo Padre Juan XXII.
Lo cierto es que casi nada queda de aquel primer monasterio de 1330, pues el mismo fue remodelado en distintas ocasiones hasta darle el fenomenal aire barroco que hoy podemos observar. Como en otras ocasiones, la realeza y la nobleza bávara proporcionaron ingentes tierras a fin de que el cenobio fuera autosuficiente.

Por si fuera poco, Ettal se encargó de producir su propia cerveza, convirtiéndose en uno de los principales proveedores de la cebada fermentada en todo el valle. Hoy día, la cerveza Ettal sigue produciéndose como en los últimos 400 años, de manera que os recomiendo que disfrutéis de ella ya sea en la misma cervecería del monasterio, que se encuentra enfrente del mismo y que desempeña también las funciones de hotel, o en cualquiera de los restaurantes de Oberammergau. E incluso, el no menos famoso licor de Ettal, producto del saber benedictino en los menesteres de la herboristería.

Pero vayamos al monasterio benedictino que es lo que nos ha traído hasta esta población de Ettal. Y particularmente la maravillosa iglesia monacal, dedicada a la Asunción de la Virgen y que dispone de una de las cúpulas más alta de Alemania. El interior del templo es un portento, como hay pocos en Europa, del barroco más recargado, en un periodo que ya alcanza incluso ya al rococó. Aunque la obra de arte más venerada del cenobio es la estatua de la Virgen y el Niño, que el propio Luis el Bávaro se trajo de Pisa, nuestros ojos se dirigen a la cúpula, ornamentada con más de 400 figuras, al conjunto de seis altares hermosamente decorados con todo tipos de dorados y querubines, y a los maravillosos confesionarios, auténtica obra maestra de la ebanistería bávara. Toda esta reconversión barroca de Ettal corresponde al siglo XVIII, probablemente la de mayor esplendor del monasterio de Ettal.






A tres minutos del Monasterio os aconsejo que os acerquéis a Die Schaukäserei, una quesería artesanal, que elabora sus quesos gracias a la lecha que producen sus propias vacas y otras de los ganaderos de la zona.

Desde la tienda-degustación, donde aprovechamos para hacer un snack antes de seguir nuestra ruta, podréis observar el proceso de producción de los quesos, con las máquinas de pasteurización y los distintos procesos que terminan por producir unos excelentes quesos. Damos fe de ello.


EL MONASTERIO DE ROTTENBUCH

Mucho menos conocido que el Monasterio de Ettal y que la iglesia de Peregrinación de Wies, de la que os hablaré después. El Monasterio de Rottenbuch y concretamente su iglesia son también una auténtica maravilla del rococó, que no os podéis perder si andáis por los Alpes de Ammergau.

Se trata de un monasterio agustino fundado en 1073. La primera iglesia, de aquella época, fue alzada en estilo románico.

Con el paso de los siglos, el cenobio se convirtió en un lugar de importancia en las distintas rutas de peregrinación que por aquí pasaban, lo que proporcionó prosperidad al mismo. Ello dio lugar a la posibilidad de acometer una profunda renovación durante el siglo XVIII, que convirtió a la iglesia del monasterio en una auténtica obra maestra del rococó bávaro. Josef Schmutzer de Wessobrunn fue el artífice del cambio, con sus trabajos de yesería y estucos. La parte pictórica correspondió a Matthäus Günther.

La población de Rottenbuch se localiza a unos veinte minutos de coche de Oberammergau en dirección norte.




EL PALACIO DE LINDERHOF

El Palacio de Linderhoff es otra de las grandes visitas que hay que hacer cerca de Oberammergau. Ya os he hablado de este lugar en el post donde escribo acerca de los Palacios del Rey Loco, pero dejadme hacer aquí un breve resumen.

Se trata del más pequeño de los palacios que Luis II de Baviera mandó construir. Sin embargo, fue el que más tiempo ocupó, pues según parece el monarca pasaba aquí dos semanas cada mes, de manera que nos explica la guía que se puede considerar que era el castillo preferido del conocido como Rey Loco.

El Palacio de Linderhof fue alzado a partir de 1872 a partir de un anterior pabellón de caza y es una maravilla del rococó, aunque de proporciones mucho más pequeñas a las de Herrenchiemsee. También aquí encontramos distintas referencias a Luis XIV, el Rey Sol, de quien Luis II era gran admirador. Parece que en ese palacete no haya ningún espacio que haya quedado vacío, tan es la densidad de espejos, dorados, querubines, relojes, lámparas de araña, porcelana de Meisen, maderas nobles y frescos de impresión.

La verdad es que es una auténtica fiesta del rococó que nada tiene que envidiar a ningún palacio de mayores dimensiones.

El Palacio de Linderhoff se encuentra a una docena de kilómetros de Ettal y a unos quince de Oberammergau. Como veis, en esta región está todo muy cerquita.

 


IGLESIA DE PEREGRINACIÓN DE WIES

Otra de las visitas que debéis realizar en los Alpes Bávaros en la de la iglesia de peregrinación de Wies. Su importancia es tal, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde el año 1983.

El origen de esta iglesia lo debemos encontrar en el año 1738, cuando una campesina de nombre Maria Loy explico haber visto como una estatua de un Cristo flagelado lloraba. Casi desde aquel primer momento, el lugar se convirtió en un importante punto de peregrinación.

Para 1740 se había construido ya una primera capilla que en seguida se quedo pequeña de manera que se iniciaron los trabajos del templo actual.

La iglesia de peregrinación de Wies es una auténtica joya del barroco alemán. Aquí trabajaron los hermanos Zimmermann, pero contando con la colaboración de los mejores pintores, escultores y estucadores del momento.

Una vez más, el techo de la iglesia está enteramente cubierto por un monumental fresco, utilizando la técnica del trampatojo a fin de engañar al ojo humano, pues se trata de una superficie prácticamente lisa. Además, todo el templo está repleto de estucos, altares y detalles decorativos de todo tipo. Como siempre, en este tipo de templos barrocos y rococó, especial mención tienen el órgano y el púlpito. Verdaderas obras maestras del arte rococó en este caso.

No os perdáis la visita a la iglesia de peregrinación de Wies si recorréis los Alpes alemanes. Esta maravilla se encuentra de camino entre Oberammergau y el Castillo de Neuschwanstein. De esta manera, nosotros visitamos este lugar entre el trayecto entre los Alpes de Ammergau y los Castillos del Rey Loco.





Ya veis que la visita a los Alpes de Ammergau da para mucho y convertir la población de Oberammergau como base para descubrir la zona nos parece lo más adecuado. Desde aquí, por ejemplo, también nos acercamos hasta la famosa estación invernal de Garmisch-Partenkirchen, donde pudimos ver los célebres trampolines de esquí.

Sin embargo, nos quedamos con las ganas de hacer la ruta del cañón de Partnach, por permanecer cerrado durante nuestra visita, Y también desde Oberammergau es fácil acceder a los castillos de Hohenschwangau y Neuschwanstein, también relacionados con la figura de Luis II de Baviera.

Nota: por desgracia no se permite fotografiar el interior de ninguno de los 3 palacios y castillos del Rey Loco, de manera que las fotografías interiores del Palacio de Linderhof © Bayerische Schlösserverwaltung.

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