La Icefields Parkway, también conocida como Highway 93 North o Carretera de los Glaciares, es una de las grandes rutas escénicas de Canadá y uno de los recorridos imprescindibles de cualquier viaje por las Montañas Rocosas de Canadá.
Nosotros la recorrimos durante nuestro viaje de siete días por las Rocosas canadienses, en el que visitamos los parques nacionales de Banff, Jasper y Yoho.
La carretera une Lake Louise, en el parque nacional de Banff, con Jasper, en el parque nacional de Jasper, siguiendo durante 232 kilómetros algunos de los paisajes más espectaculares de las Rocosas.
La ruta atraviesa valles glaciares, lagos, ríos, cascadas y montañas cubiertas de nieve y pasa junto al Columbia Icefield, uno de los mayores campos de hielo de Norteamérica. Merece la pena dedicar un día completo al recorrido en cada sentido, precisamente por la enorme cantidad existente de lugares que ver en la Icefields Parkway.
La carretera comenzó a construirse en 1931, durante la Gran Depresión, como un proyecto destinado a crear empleo y, al mismo tiempo, hacer accesible este remoto territorio de las Rocosas. Más de 600 trabajadores participaron durante casi una década en la construcción de la carretera, utilizando principalmente herramientas manuales, caballos y muy poca maquinaria. La ruta quedó terminada en 1940, aunque la carretera moderna fue posteriormente pavimentada y realineada.
ALGUNAS COSAS QUE DEBES TENER EN CUENTA SI QUERÉIS VISITAR LA ICEFIELDS PARKWAY
La velocidad máxima es de 90 km/h, aunque en realidad es difícil alcanzar esa velocidad durante buena parte del recorrido. Hay curvas, pendientes, tráfico y, sobre todo, numerosos miradores y lugares en los que detenerse.
La mayoría de los principales puntos de interés disponen de su propio aparcamiento gratuito, aunque en verano algunos pueden llenarse rápidamente. Para circular por la Icefields Parkway es necesario disponer del correspondiente pase de los parques nacionales.
También debéis saber que en la práctica totalidad del recorrido no tendréis acceso a internet móvil por falta de cobertura, de manera que os aconsejo que os bajéis los mapas de Google antes de iniciar el recorrido. Nosotros tuvimos muy buena cobertura con los datos móviles de la eSim de Saily (aquí la podéis contratar con descuento), pero durante la Icefields Parkway no tendréis cobertura con ninguna compañía.
Hay que tener en cuenta, además, que las gasolineras son muy escasas. La única estación de servicio situada en la propia ruta se encuentra en Saskatchewan River Crossing, aproximadamente a 80 kilómetros de Lake Louise, y funciona de forma estacional. Por eso, lo más recomendable es comenzar el viaje con el depósito lleno, ya sea en Lake Louise o en Jasper. Parks Canada también advierte de que no hay gasolineras entre Jasper y Saskatchewan River Crossing.
LUGARES IMPRESCINDINDIBLES QUE VER EN LA ICEFIELDS PARKWAY
A continuación hemos ordenado los lugares de interés que ver en la Icefields Parkway, de sur a norte. Es decir, desde Lake Louise hacia Jasper. Todos forman parte de los parques nacionales de Banff o Jasper.
1. LAGO BOW
El lago Bow es una de las primeras grandes paradas de la Icefields Parkway si se comienza el recorrido desde Lake Louise.
Situado a los pies de las montañas y junto al glaciar Bow, es también el lugar donde nace el río Bow, uno de los grandes cursos fluviales de Alberta.
El lago presenta el característico color azul turquesa de las aguas alimentadas por glaciares y ofrece unas magníficas vistas del Wapta Icefield, Bow Glacier y las montañas circundantes.
El aparcamiento se encuentra prácticamente junto al lago, por lo que no es necesario realizar ninguna caminata importante. Es una parada perfecta para desayunar, hacer fotografías o simplemente disfrutar del paisaje. En líneas generales, suele ser una parada de unos pocos minutos.
2. LAGO PEYTO
El lago Peyto es probablemente uno de los paisajes más famosos que ver en la Icefields Parkway. Su intenso color azul turquesa y la peculiar forma del lago han convertido este lugar en una de las imágenes más reconocibles de las Rocosas.
Desde el aparcamiento hay que caminar unos 600 metros hasta el mirador, un paseo sencillo que requiere aproximadamente unos 30 minutos entre ida y vuelta.
El mirador se encuentra a una considerable altura y permite contemplar el lago desde arriba, rodeado por las montañas y glaciares de Banff. Existe también la posibilidad de continuar por senderos más largos hacia Bow Summit. Nosotros recomendamos reservar algo de tiempo para esta parada: aunque el paseo es corto, la panorámica merece la pena.
3. LAGO WATERFOWL
El lago Waterfowl es una de las paradas menos conocidas de la Icefields Parkway y precisamente por eso resulta interesante. Se encuentra junto a la carretera, al norte de Peyto Lake, y ofrece una panorámica espectacular del lago rodeado de bosques y grandes montañas. En días tranquilos, las aguas permiten contemplar magníficos reflejos de las cumbres.
No es necesario realizar una larga caminata para disfrutar del lugar: existe un área de aparcamiento y desde allí se puede acceder fácilmente a la zona del lago. Comparado con Peyto o Bow, suele resultar un lugar bastante más tranquilo. Es una buena parada para hacer fotografías y disfrutar durante unos minutos del paisaje sin necesidad de dedicar varias horas a una excursión.
4. MISTAYA CANYON
Otro de los lugares imprescindibles que ver en la Icefields Parkway, el Mistaya Canyon es una de las paradas más interesantes, porque cambia completamente el tipo de paisaje.
Aquí no encontramos un lago de aguas turquesas, sino un profundo cañón excavado por el río Mistaya en la roca caliza. El agua atraviesa la garganta formando curvas y rápidos espectaculares.
Desde el aparcamiento hay que caminar aproximadamente 600 metros hasta el cañón. El recorrido es corto, aunque incluye un descenso inicial. Un puente permite contemplar el río desde arriba y observar cómo la fuerza del agua ha ido erosionando la roca.
5. SASKATCHEWAN RIVER CROSSING
Saskatchewan River Crossing no es probablemente el lugar más espectacular de la ruta desde el punto de vista paisajístico, pero sí constituye una parada muy importante para quienes recorren la Icefields Parkway. Aquí confluyen el río North Saskatchewan, el río Howse y el río Mistaya, y se encuentra el principal punto de servicios de toda la carretera.
Es, además, la única gasolinera de la Icefields Parkway, aunque su funcionamiento es estacional. También hay restaurante y otros servicios básicos. Por eso, si viajáis en coche, conviene aprovechar para repostar aunque todavía quede combustible en el depósito.
Desde aquí comienza además uno de los sectores más espectaculares de la carretera, en dirección al Columbia Icefield.
6. COLUMBIA ICEFIELD CENTRE Y GLACIAR ATHABASCA
El Columbia Icefield Centre es una de las grandes paradas de la Icefields Parkway. El centro de visitantes ofrece información sobre la región y el Columbia Icefield, y en sus inmediaciones hay alojamiento, restaurante y servicios turísticos. Desde aquí se organizan también las principales excursiones comerciales relacionadas con el glaciar Athabasca.
Es posible realizar experiencias sobre el hielo mediante operadores especializados, como los recorridos en vehículos especialmente preparados para circular sobre el glaciar o excursiones guiadas.
Sin embargo, nosotros no hicimos ninguna de estas actividades. Optamos por caminar hasta el frente del glaciar Athabasca, siguiendo el sendero señalizado desde el aparcamiento. La caminata permite acercarse mucho al hielo e incluso caminar sobre el mismo (si solo hacéis unos pocos metros sobre el mismo, con unas zapatillas de trekking será suficiente).
Impresiona bastante observar las marcas que muestran cuánto ha retrocedido el glaciar durante las últimas décadas.
7. TANGLE FALLS
Las Tangle Falls son una de las paradas más sencillas de toda la Icefields Parkway y una de las que menos tiempo requieren. Se encuentran prácticamente junto a la carretera, por lo que basta con detener el coche en el aparcamiento habilitado y acercarse para contemplar la cascada.
El agua desciende por una sucesión de escalones de roca formando varias caídas que adquieren un aspecto especialmente espectacular durante el deshielo. En invierno, además, las cascadas pueden quedar parcialmente congeladas.
Precisamente porque la visita es rápida, resulta muy fácil incorporarla a una jornada en la que se recorren otros lugares de la carretera. Su situación, aproximadamente a 100 kilómetros de Jasper, hace que sea una buena parada cuando ya nos acercamos al final del recorrido hacia el norte.
8. SUNWAPTA FALLS
Las Sunwapta Falls son una de las grandes cascadas del parque nacional de Jasper y una parada imprescindible en la parte norte de la Icefields Parkway.
El río Sunwapta se precipita con enorme fuerza por una estrecha garganta, creando una espectacular caída rodeada de bosque y montañas.
El aparcamiento está muy cerca de las cataratas y el paseo hasta las Upper Falls es corto y sencillo. Para quienes dispongan de más tiempo, un sendero continúa aproximadamente dos kilómetros hasta las Lower Falls, haciendo que la excursión completa sea considerablemente más larga.
Nosotros recomendamos como mínimo acercarse a las cataratas superiores. El ruido del agua y la profundidad del cañón hacen que sea una de las paradas más impresionantes de este tramo de carretera.
9. ATHABASCA FALLS
Las Athabasca Falls se encuentran a unos 30 kilómetros al sur de Jasper y son otro lugar imprescindible que ver en la Icefields Parkway. Aunque la caída no es especialmente alta, el atractivo está en la extraordinaria fuerza con la que el río Athabasca atraviesa una estrecha garganta de roca.
También en este caso el acceso es muy sencillo: el aparcamiento se encuentra junto a la carretera y existe una red de senderos y miradores que permite contemplar las cascadas desde diferentes perspectivas.
Es una visita que requiere poco tiempo y que se puede combinar fácilmente con Sunwapta Falls antes de llegar a Jasper. Sin embargo, si ya vais justos de tiempo, también las podréis visitar al día siguiente desde Jasper.
10. VALLE DE LOS CINCO LAGOS
El Valle de los Cinco Lagos es técnicamente uno de los atractivos de la Icefields Parkway, pero nosotros decidimos no visitarlo durante la jornada en la que recorrimos la carretera.
La razón es sencilla: el sendero circular requiere aproximadamente dos horas y unos 4,5 kilómetros, por lo que añadirlo a una ruta que ya incluye numerosas paradas puede hacer que el día resulte excesivamente largo.
Nosotros hicimos este trekking, posteriormente, desde Jasper, durante uno de los días que pasamos alojados en la localidad. La excursión permite conocer cinco pequeños lagos de diferentes tonalidades azules y verdes, rodeados de bosque.
Es una ruta sencilla y muy recomendable, pero creemos que resulta más cómodo reservarle un tiempo específico desde Jasper que intentar encajarla a toda prisa durante el recorrido completo de la Icefields Parkway.
La pena es que, justo esta zona, fue una de las que más sucumbieron a los terribles incendios de 2023 y 2024, de manera que la vegetación ha quedado prácticamente calcinada por completa durante buena parte del recorrido.
OTROS LUGARES QUE VER EN LA ICEFIELDS PARKWAY
Aunque estos diez son algunos de los lugares más interesantes que ver en la Icefields Parkway, la lista podría ser mucho más larga. La carretera está llena de miradores y pequeños aparcamientos desde los que contemplar lagos, ríos, glaciares, cascadas y grandes paredes montañosas.
Entre ellos destacan lugares como Crowfoot Glacier, Herbert Lake, Bridal Veil Falls, Weeping Wall o Parker Ridge, este último con una ruta de senderismo de unos 5,4 kilómetros ida y vuelta y excelentes vistas sobre el Saskatchewan Glacier.
Por eso, nuestro principal consejo es no plantearse la Icefields Parkway simplemente como una carretera que hay que recorrer de Lake Louise a Jasper. Es un destino en sí mismo. Aunque el trayecto sin paradas puede realizarse en unas pocas horas, dedicarle una jornada completa permite detenerse en los principales miradores, hacer pequeños paseos y disfrutar de uno de los recorridos por carretera más espectaculares de Canadá.
Y conviene hacerlo sin prisas: precisamente una de las mejores cosas de la Icefields Parkway es que, muchas veces, el lugar más memorable del día puede ser simplemente aquel mirador en el que decidimos parar unos minutos sin tenerlo previsto.
