Vietnam es uno de nuestros países preferidos del sudeste asiático. Un destino que combina naturaleza exuberante, historia milenaria y una cultura vibrante y que tuvimos la oportunidad de conocer hace unos años y del que guardamos grandes recuerdos.
Un viaje a Vietnam requiere, como mínimo, dos semanas para poder disfrutarlo con cierta calma, aunque lo ideal sería dedicarle tres semanas completas para recorrerlo sin prisas. Además, es un país muy fácil de visitar por libre, incluso en familia, gracias a su buena infraestructura turística, la seguridad general y la excelente relación calidad-precio que ofrece en alojamiento, transporte y gastronomía.
Viajar por Vietnam resulta también muy accesible económicamente, lo que lo convierte en una de las mejores puertas de entrada a Asia para muchos viajeros. Eso sí, como en cualquier viaje de larga distancia, especialmente en Asia, es muy recomendable contar con un seguro de viajes (aquí podéis mirar el seguro de viaje Holins) que cubra posibles imprevistos médicos, cancelaciones o incidencias durante el recorrido.
A continuación, repasamos cinco de los lugares más fascinantes que nos dejó nuestra ruta de 15 días por Vietnam.
DELTA DEL MEKONG
El Delta del Mekong es una de las regiones más singulares de Vietnam, un enorme laberinto de ríos, canales y arrozales que desembocan en el mar.
Hay varias agencias en Ho Chi Minh que organizan excusiones de dos o tres días por el Delta del Mekong, con rutas bastante similares todas y, generalmente, bastante económicas. Para el alojamiento es posible combinar una noche en hotel con otra en homestay, que suele ser una guest house más que la casa particular de algún lugareño.
La vida aquí gira completamente en torno al agua, y los desplazamientos en barca son parte esencial del día a día. Uno de sus grandes atractivos son los famosos mercados flotantes, donde los comerciantes venden frutas, verduras y productos locales directamente desde sus embarcaciones, creando una escena vibrante y muy fotogénica.
Explorar el delta permite descubrir un Vietnam rural y auténtico, lejos de las grandes ciudades. Se pueden visitar pequeños pueblos, talleres artesanales y huertos frutales donde probar productos tropicales recién cosechados. También es habitual recorrer canales estrechos rodeados de palmeras de agua, lo que ofrece una experiencia inmersiva y muy relajante.
El ritmo de vida es pausado y amable, y el contacto con la población local es constante. El Mekong no es solo un paisaje, sino un modo de vida que refleja la estrecha relación entre los vietnamitas y su entorno fluvial.
TEMPLO CAO DAI
El Templo Cao Dai, situado en Tay Ninh, es uno de los lugares religiosos más singulares de Vietnam. El caodaísmo es una religión sincrética que combina elementos del budismo, el taoísmo, el confucianismo, el cristianismo e incluso el islam, lo que lo convierte en un fenómeno espiritual único en el mundo.
Nosotros visitamos este lugar en una excursión conde también se visitan los históricos túneles de Cuchi, que nos remite a la guerra contra los norteamericanos. En este caso, los tours de organizan desde Ho Chi Min, de manera que lo haréis antes o después de la extensión al Delta del Mekong.
El templo destaca por su arquitectura colorida y simbólica, con dragones, ojos divinos y una mezcla de estilos que reflejan su carácter integrador. El interior es igualmente sorprendente, con columnas decoradas en tonos vivos y un ambiente muy particular.
Uno de los momentos más interesantes es presenciar una de las ceremonias diarias, donde los fieles, vestidos con túnicas de colores, rezan en perfecta sincronía. Es una experiencia que permite comprender mejor la diversidad religiosa y cultural de Vietnam.
El templo no solo es un lugar de culto, sino también un símbolo de identidad espiritual y cultural que refleja la complejidad histórica del país.
HOI AN
Hoi An es, probablemente, una de las ciudades más encantadoras de Vietnam. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, su casco antiguo conserva una arquitectura excepcional que mezcla influencias vietnamitas, chinas, japonesas y europeas. Pasear por sus calles es como viajar en el tiempo, especialmente al atardecer, cuando las farolillas iluminan la ciudad y se reflejan en el río.
Uno de sus elementos más icónicos es el puente japonés cubierto, símbolo de la ciudad, junto con las antiguas casas de comerciantes y los templos familiares. Hoi An también es conocida por su tradición artesanal, especialmente la confección de ropa a medida en tiempo récord, algo muy popular entre los viajeros.
Más allá del centro histórico, los alrededores ofrecen arrozales, playas tranquilas y paseos en bicicleta muy agradables. La ciudad combina perfectamente cultura, descanso y gastronomía, siendo uno de los destinos más completos del país.
Hoi An es un lugar que invita a quedarse más tiempo del previsto, simplemente disfrutando de su ambiente único y su ritmo pausado.
BAHÍA DE HALONG
La Bahía de Halong es uno de los paisajes más icónicos de Vietnam y del mundo. Sus miles de formaciones kársticas emergen de las aguas esmeralda del golfo de Tonkín, creando un escenario espectacular que parece sacado de otro planeta. La mejor forma de visitarla es a bordo de un crucero, generalmente de una o dos noches.
Nuevamente, hay varias agencias en Hanoi donde contratar los tour (desde luego, mejor el de dos noches), aunque si vais apurados de tiempo, lo ideal es tener la excursión contratada antes de llegar al país a fin de maximizar vuestro tiempo en Vietnam y no perder tiempo comparando tours.
Durante la navegación, se recorren islas, cuevas y lagunas escondidas, además de poder practicar kayak o nadar en zonas tranquilas. Las cuevas naturales, con sus estalactitas y estalagmitas, son otro de los grandes atractivos del recorrido.
Aunque es un destino muy turístico, la experiencia de dormir en la bahía, rodeado de formaciones rocosas iluminadas por la luna, resulta inolvidable. El amanecer sobre las aguas es uno de los momentos más mágicos del viaje.
Halong es, sin duda, uno de los grandes símbolos naturales de Vietnam y una parada imprescindible en cualquier itinerario por el país.
TAM COC
Tam Coc, en la región de Ninh Binh, es conocido como la “Bahía de Halong terrestre” debido a sus impresionantes formaciones kársticas que emergen entre arrozales y ríos. La principal actividad es un paseo en barca por el río Ngo Dong, donde se atraviesan tres cuevas naturales rodeadas de un paisaje rural espectacular.
En este caso, con una sola jornada en un tour desde Hanoi es posible conocer este destino, regresando por la tarde a la capital del norte de Vietnam. En este sentido, Tam Coc se ha convertido en una de las excursiones más populares desde Hanoi, aunque conserva todavía rincones tranquilos donde disfrutar del paisaje sin aglomeraciones.
Uno de los aspectos más curiosos del recorrido es que muchas de las barqueras reman con los pies, una técnica tradicional que sorprende a los visitantes. El entorno es especialmente bonito durante la temporada de arroz, cuando los campos se tiñen de verde intenso o dorado.
Además del paseo en barca, la zona ofrece templos, miradores y rutas en bicicleta que permiten explorar el paisaje desde diferentes perspectivas. Es un destino ideal para combinar naturaleza, cultura y tranquilidad.
