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8 lugares que ver en Escocia: ruta imprescindible para descubrir el país

Qué ver en Escocia

Escocia es uno de esos destinos que enamoran por sus castillos medievales, paisajes de montañas, lagos envueltos en niebla y pequeñas carreteras que atraviesan algunos de los escenarios naturales más espectaculares de Europa.

Además, es un destino para nada lejano. La forma más cómoda de llegar a Escocia es en avión. Existen vuelos directos (un par de horas desde Barcelona) o con escala hasta Edimburgo y Glasgow desde los principales aeropuertos españoles, como Madrid, Barcelona, Málaga, Alicante, Valencia o Palma de Mallorca, dependiendo de la temporada.

Aunque puede visitarse durante todo el año, la mejor época para viajar a Escocia es entre mayo y septiembre, cuando los días son mucho más largos, las temperaturas son agradables y las lluvias suelen ser menos frecuentes. Si además viajáis en junio o julio, disfrutaréis de jornadas con más de 16 horas de luz.

Para recorrer el país con tranquilidad es recomendable disponer de al menos 8 o 10 días, especialmente si queréis combinar ciudades, castillos, las Highlands y la isla de Skye. Además, desde 2025, la mayoría de viajeros procedentes de la Unión Europea necesitan solicitar previamente la Autorización Electrónica de Viaje (ETA) del Reino Unido antes de entrar en el país, un trámite sencillo que conviene realizar con antelación.

Una vez allí, lo más recomendable es alquilar un coche, una camper o una autocaravana. Más allá de las grandes ciudades, el transporte público resulta limitado para explorar los rincones más espectaculares del país. Viajar por carretera os permitirá deteneros en miradores, castillos, pequeños pueblos o lagos cuando os apetezca y descubrir la auténtica esencia de Escocia.

8 LUGARES QUE VER EN ESCOCIA

EDIMBURGO

La capital escocesa merece dedicarle al menos dos días completos. Su casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, conserva intacto el ambiente medieval que la convierte en una de las ciudades más bonitas de Europa. Dedicamos este artículo a los lugares más importantes que ver en Edimburgo.

La visita comienza en el impresionante Castillo de Edimburgo, situado sobre un antiguo volcán, desde donde se obtienen magníficas vistas de la ciudad. Desde allí se recorre la famosa Royal Mile, repleta de edificios históricos, iglesias y callejuelas con mucho encanto, hasta llegar al Palacio de Holyroodhouse, residencia oficial de la familia real británica en Escocia.

También merece la pena subir a Calton Hill para contemplar el atardecer, visitar la elegante New Town, con sus edificios georgianos, y pasear por Victoria Street, una de las calles más fotografiadas de la ciudad.

CASTILLO DE STIRLING

El Castillo de Stirling ocupa una posición estratégica sobre una colina que domina el centro de Escocia y fue una de las fortalezas más importantes del reino durante la Edad Media.

En él residieron varios monarcas escoceses, entre ellos María Estuardo, y fue escenario de numerosos enfrentamientos durante las guerras de independencia contra Inglaterra.

El magnífico estado de conservación del Castillo de Stirling permite recorrer sus salones, apartamentos reales y murallas mientras se disfruta de unas espectaculares vistas del valle del río Forth. Es una visita imprescindible para comprender la historia del país.

CAPILLA DE ROSSLYN

A unos quince kilómetros de Edimburgo se encuentra la enigmática Capilla de Rosslyn, construida en el siglo XV por la familia Sinclair.

Este pequeño templo es famoso por la extraordinaria riqueza de sus esculturas, que cubren prácticamente cada rincón del edificio con figuras bíblicas, vegetales, animales y misteriosos símbolos cuya interpretación sigue siendo objeto de debate.

Su fama internacional aumentó tras aparecer en la novela y posterior película El código Da Vinci, protagonizada por Tom Hanks, convirtiéndose desde entonces en uno de los monumentos más visitados de Escocia.

GLASGOW

Aunque muchos viajeros pasan de largo, Glasgow merece dedicarle un día completo.

Es la ciudad más grande de Escocia y destaca por su ambiente cultural, su arquitectura victoriana y su animada vida urbana.

Entre las visitas imprescindibles se encuentra la impresionante Catedral de Glasgow, uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótica del país. Muy cerca se encuentra la Necrópolis, un enorme cementerio monumental con excelentes vistas sobre la ciudad.

También merece la pena recorrer George Square, visitar la prestigiosa Kelvingrove Art Gallery and Museum, uno de los museos más importantes de Escocia, y pasear por la elegante University of Glasgow, cuyos edificios inspiraron algunos escenarios de Harry Potter.

Glasgow sorprende además por su ambiente gastronómico, sus pubs tradicionales y su intensa vida cultural.

LAGO NESS

Para explorar las Highlands resulta prácticamente imprescindible disponer de un coche o una autocaravana de alquiler, ya que muchas de las carreteras atraviesan zonas muy poco pobladas donde el transporte público es escaso.

En pleno corazón de estas tierras se encuentra el legendario Lago Ness, probablemente el lago más famoso del mundo gracias a la leyenda del monstruo «Nessie«.

Con más de 36 kilómetros de longitud y una gran profundidad, sus oscuras aguas crean un paisaje misterioso rodeado de bosques y montañas. Además de recorrer sus orillas, merece la pena visitar las ruinas del castillo de Urquhart, uno de los mejores miradores sobre el lago.

CASTILLO DE EILEAN DONAN

Situado sobre una pequeña isla en la confluencia de tres lagos marinos, el Castillo de Eilean Donan es una de las imágenes más representativas de Escocia.

Aunque sus orígenes se remontan al siglo XIII, fue reconstruido a principios del siglo XX respetando su aspecto tradicional tras haber permanecido siglos en ruinas.

Un puente de piedra conecta el castillo con tierra firme, creando una de las estampas más fotografiadas del país. Aunque hay que pagar por visitarlo, creo que merece la pena hacerlo.

ISLA DE SKYE

La isla de Skye constituye uno de los grandes iconos paisajísticos de Escocia y conviene reservarle dos días completos para disfrutarla sin prisas.

Sus montañas, acantilados, cascadas y carreteras panorámicas ofrecen algunos de los paisajes más espectaculares del país. Entre los lugares más conocidos destacan Old Man of Storr, Quiraing, Fairy Glen, las Fairy Pools y el Neist Point Lighthouse, uno de los faros más fotogénicos del país.

La pequeña localidad de Portree, con sus coloridas casas junto al puerto, es la mejor base para alojarse, ya que dispone de una amplia oferta de hoteles, apartamentos y restaurantes desde los que recorrer cómodamente toda la isla.

VISITAR UNA DESTILERÍA DE WHISKY

El whisky forma parte de la identidad cultural escocesa y visitar una destilería es una experiencia muy recomendable durante cualquier viaje.

En la actualidad existen más de 150 destilerías activas repartidas por todo el país, muchas de las cuales organizan visitas guiadas donde se explica el proceso de elaboración y se realizan degustaciones.

Entre las más populares destacan Glenfiddich, en Speyside, una de las marcas más conocidas del mundo; Talisker, situada en la isla de Skye y famosa por sus whiskies de carácter marítimo; y The Macallan, que combina una arquitectura espectacular con una de las experiencias enoturísticas más completas de Escocia.

Incluso quienes no sean aficionados al whisky disfrutarán descubriendo una tradición centenaria profundamente ligada a la historia del país.

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