Situada en el extremo sur de Hungría, muy cerca de las fronteras con Serbia y Rumanía, Szeged es una de las ciudades más atractivas y agradables del país.
A orillas del río Tisza, combina un interesante patrimonio histórico, una destacada arquitectura modernista y un ambiente joven y dinámico gracias a su importante universidad, una de las instituciones académicas más importantes del país, que aporta a la ciudad un marcado carácter universitario, cultural y cosmopolita.
Por lo visto, la Universidad de Szeged cuenta actualmente con alrededor de 25.000 estudiantes. De ellos, aproximadamente 5.000 son estudiantes internacionales procedentes de más de 130 países.
Por su tamaño y la proximidad con Budapest, es un destino perfecto para una excursión de un día desde la capital húngara, aunque si viajáis en coche (no fue nuestro caso), podéis hacer noche en la ciudad a fin de no invertir tanto tiempo en idas y regresos desde Budapest.
La historia de Szeged se remonta a la Edad Media, cuando se convirtió en un importante centro comercial gracias a su estratégica ubicación junto al río Tisza. Durante siglos formó parte de las principales rutas comerciales del sur de Hungría y desempeñó un papel relevante tanto en la época del Reino de Hungría como durante la dominación otomana.
Sin embargo, el acontecimiento que más marcó la identidad actual de la ciudad fue la devastadora inundación de 1879, que destruyó casi por completo Szeged. La reconstrucción posterior transformó radicalmente su aspecto urbano, dando lugar a amplias avenidas, elegantes plazas y numerosos edificios modernistas y eclécticos. Gracias a esta renovación, Szeged se convirtió en una de las ciudades más bellas de Hungría y en un símbolo de la capacidad de recuperación del país.
LLEGAR A TRANSPORTE PÚBLICO A SZEGED
La mejor forma de llegar a Szeged es en tren. Los servicios InterCity de MÁV conectan Budapest con Szeged de manera directa en aproximadamente 2 horas y 25 minutos, con salidas frecuentes desde la estación Budapest-Nyugati. Los billetes suelen costar entre 3.300 y 4.000 forintos por trayecto (entre 8 y 10 euros aproximadamente).
Szeged es conocida como la “Ciudad del Sol”, un sobrenombre que hace referencia a las numerosas horas de sol que recibe cada año, más que cualquier otra gran ciudad húngara.
LUGARES IMPRESCINDIBLES QUE VER EN SZEGED
Estos son los lugares más importantes que visitar en Szeged. En media jornada deberíais tener suficientes, porque los lugares de interés están situados todos bastante cerca.
CATEDRAL DE SZEGED
La Catedral de Nuestra Señora de Hungría, conocida popularmente como la Catedral de Szeged o Iglesia Votiva, es el monumento cristiano más emblemático que ver en Szeged. Sus dos torres gemelas de ladrillo rojo dominan el horizonte urbano y pueden verse desde numerosos puntos del centro histórico.
La construcción comenzó en 1913 como cumplimiento de una promesa realizada tras la gran inundación de 1879, aunque las obras no concluyeron hasta 1930. El edificio combina elementos neorrománicos y neobizantinos y destaca por sus impresionantes dimensiones, convirtiéndose en una de las iglesias más grandes de Hungría. La verdad es que merece la pena visitar su interior, que además es gratuito, ya que alberga coloridos mosaicos, vidrieras y un magnífico órgano.
La catedral preside la monumental Plaza Dóm tér, considerada el corazón monumental de Szeged.
TORRE DÖMÖTÖR
Junto a la catedral se encuentra la Torre Dömötör, el edificio más antiguo conservado de Szeged. Sus orígenes se remontan al siglo XI y constituyen uno de los escasos vestigios medievales que sobrevivieron a las numerosas destrucciones sufridas por la ciudad a lo largo de los siglos.
La torre formaba parte de la antigua iglesia de San Demetrio, demolida durante la construcción de la actual catedral. Este monumento llama la atención por su curiosa combinación de elementos románicos y góticos, resultado de las diferentes fases constructivas medievales. Hoy constituye un magnífico contraste histórico frente a la monumentalidad de la catedral moderna.
SINAGOGA DE SZEGED
La Nueva Sinagoga de Szeged está considerada una de las sinagogas más bellas de Europa y una de las mayores de Hungría. En nuestra opinión, es el monumento más importante que ver en Szeged.
Construida entre 1900 y 1903 según los planos del arquitecto Lipót Baumhorn, representa una extraordinaria combinación de estilos art nouveau, historicista y orientalizante.
Su espectacular cúpula central, los delicados vitrales y la abundante decoración vegetal convierten la visita en una de las experiencias arquitectónicas más destacadas de la ciudad.
A diferencia de la catedral, la visita a la sinagoga es de pago, aunque la entrada no es cara (nada que ver con la de la visita a la Sinagoga de Budapest). Conviene planificar bien la visita, ya que permanece cerrada los sábados, así como en diversas festividades religiosas judías. Tenedlo en cuenta si vais a visitar Szeged.
El tamaño monumental del edificio puede sorprender en una ciudad relativamente pequeña como Szeged, pero refleja la enorme importancia que tuvo la comunidad judía local antes de la Segunda Guerra Mundial. Durante los siglos XIX y principios del XX, los judíos desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo económico, comercial y cultural de la ciudad. En 1927 residían en Szeged cerca de 8.000 judíos, lo que convertía a esta comunidad en una de las más importantes de Hungría fuera de Budapest.
La tragedia llegó con el Holocausto. En 1944 miles de judíos de Szeged fueron deportados, principalmente a Auschwitz, y gran parte de la comunidad desapareció. Tras la guerra, algunos supervivientes regresaron, pero muchos emigraron posteriormente, especialmente durante el periodo comunista y tras la apertura de fronteras. Hoy la comunidad judía local sigue activa y mantiene la sinagoga como centro religioso y cultural, aunque cuenta únicamente con unos pocos centenares de miembros, muy lejos de la vitalidad demográfica que tuvo antes de la guerra.
En la parte de detrás del altar de la sinagoga (creo que en los templos judíos corresponde a la bimá), hay una exposición sobre cómo fueron los tiempos de la dominación nazi en Szeged para la comunidad judía de la ciudad.
La sinagoga constituye así no solo una joya arquitectónica, sino también un conmovedor testimonio de una comunidad que contribuyó decisivamente a la historia y al desarrollo de Szeged.
AYUNTAMIENTO DE SZEGED
El Ayuntamiento es uno de los edificios más elegantes del centro histórico. Construido inicialmente en el siglo XVIII y reformado tras la inundación de 1879, combina elementos barrocos y neoclásicos.
Su característica torre con reloj constituye uno de los símbolos urbanos de la ciudad. Frente al edificio se abre una agradable plaza que suele acoger mercados, eventos y actividades culturales. Es uno de los mejores lugares para apreciar el ambiente cotidiano de Szeged.
No nos quedó claro si se podía hacer alguna visita guiada por el interior, de manera que solo lo vimos por fuera.
RUTA POR EL MODERNISMO DE SZEGED
Aunque Budapest suele acaparar la atención cuando se habla de arquitectura modernista en Hungría, Szeged posee uno de los conjuntos de art nouveau más destacados del país. De hecho, la ciudad forma parte de la Ruta Europea del Modernismo.
La reconstrucción posterior a la inundación de 1879 coincidió con el auge del modernismo centroeuropeo, permitiendo que numerosos arquitectos experimentaran con nuevas formas decorativas y soluciones constructivas.
El edificio más famoso es el Palacio Reök, diseñado por Ede Magyar y considerado una auténtica obra maestra del modernismo húngaro. Sus formas ondulantes, balcones curvos y motivos florales reflejan claramente la influencia del art nouveau belga y francés.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de edificios modernistas que ver en Szeged no se pueden visitar por dentro, ya que son privados. El único que sí lo es, es precisamente, el Palacio Reök, ya que alberga el Centro Regional de Arte (REÖK), con exposiciones temporales. Sin embargo, tampoco nos pareció especialmente interesante.
Muy cerca se encuentra el Palacio Ungár-Mayer, otra de las grandes creaciones de Ede Magyar. Construido entre 1910 y 1911, destaca por su espectacular fachada decorada con esculturas femeninas y abundantes elementos ornamentales.
La ruta puede continuar por el Palacio Gróf, uno de los edificios más llamativos de la ciudad gracias a su decoración inspirada en el folclore húngaro y a sus coloridos elementos cerámicos.
Otro edificio imprescindible es el Deutsch-palota, una elegante construcción modernista que muestra la transición entre el secesionismo húngaro y las corrientes arquitectónicas más racionalistas del inicio del siglo XX.
TORRE DEL AGUA DE SZEGED
La Torre del Agua de San Esteban es una de las estructuras más singulares que visitar en Szeged. Construida en 1904 en estilo art nouveau industrial, continúa formando parte del sistema de abastecimiento de agua de Szeged. Se encuentra en la plaza Szent István tér (Plaza de San Esteban), a apenas cinco minutos a pie del centro.
Puede llamar la atención que incluyamos una torre de agua entre los lugares que ver en Szeged, pero lo cierto es que su estructura metálica y su diseño innovador la convierten en una obra destacada de la ingeniería húngara de comienzos del siglo XX. Por lo visto, en determinadas fechas es posible subir a la parte superior para disfrutar de excelentes vistas panorámicas sobre la ciudad.
MUSEO FERENC MÓRA
El Museo Ferenc Móra es la principal institución cultural de Szeged. Situado junto al río Tisza, ocupa un elegante edificio neoclásico fácilmente reconocible por su imponente fachada con columnas.
Sus colecciones abarcan desde la arqueología y la historia regional hasta exposiciones etnográficas y artísticas. Si vuestra idea es profundizar en la historia del sur de Hungría y comprender mejor la evolución de Szeged a lo largo de los siglos, os merecerá la pena visitarlo.
KÁRÁSZ UTCA Y LA PLAZA DUGONICS
Kárász utca es la principal calle peatonal de Szeged y uno de los lugares más animados de la ciudad. Repleta de cafeterías, terrazas y comercios, constituye el eje perfecto para pasear tranquilamente y disfrutar del ambiente local.
La calle desemboca en la plaza Dugonics tér, presidida por una fuente y rodeada de edificios históricos. Durante el curso, la presencia de numerosos estudiantes universitarios le aporta una atmósfera especialmente dinámica. Sin embargo, en verano, cuando nosotros visitamos Szeged, la verdad es que todo el centro histórico de la ciudad nos pareció de lo más tranquilo.
Estos son los lugares turísticos más importantes que ver en Szeged. En definitiva, Szeged es una de las mejores excursiones de un día que pueden realizarse desde Budapest.
Su combinación de patrimonio histórico, magnífica arquitectura modernista, monumentos religiosos de primer nivel y ambiente universitario la convierten en una ciudad muy agradable para una visita breve, ya que en apenas media jornada es posible descubrir sus principales atractivos y comprender por qué está considerada una de las ciudades más bellas y agradables de Hungría.
