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Las Salinas de Maras, en el Valle Sagrado de los Incas

Visitar las Salinas de Maras

Las Salinas de Maras es una de los lugares más escénicos que conocimos al visitar el Valle Sagrado de los Incas, que es el nombre con que se conoce el extenso valle del río Urubamba, localizado entre las poblaciones es de Cuzco y Ollantaytambo.

Como casi todos los turistas que viajamos a Perú, pudimos visitar las Salinas de Maras en una excursión que desde Cuzco permite conocer los lugares imprescindibles del Valle Sagrado, todos relacionados con la cultura prehispánica. Se trata de un tour barato y muy completo (podéis mirar los precios y reservar aquí).

LAS SALINAS DE MARAS, LAS MAYORES SALINAS INCAS DEL PERÚ

Las Salinas de Maras se ubican encajonadas entre montañas (en las faldas del cerro Qaqawiñay, en la margen izquierda del riachuelo Salineras), de manera que cuando accedemos a ellas procedentes de Moray, lo primero que vamos a ver es la espectacularidad de sus miles (sí, habéis leído bien, miles) de piscinas de color blanco resplandecientes en el fondo del valle.

De hecho, una de las mejores vistas de las Salinas de Maras las tenemos desde un mirador situado a pie de carretera, de manera que nuestra minivan se detiene unos minutos a fin de que tomemos unas primeras fotos de este lugar tan mágico.

Tras reemprender la ruta, llegamos a la entrada de las Salinas de Maras, donde tenemos que comprar el billete de acceso a las mismas, de apenas un par de euros al cambio.

Pero, ¿qué son las Salinas de Maras? Las Salinas de Maras (aquí son conocidas como Salineras de Maras) son un conjunto de unas tres mil piscinas o pozas de poca profundidad (en otras fuentes hemos leído, hasta 4500), cuyas aguas se nutren de un manantial de agua salada situado en el subsuelo de la región.

La existencia de este manantial de agua salada y la importancia de las Salinas de Maras la conocían ya las culturas prehispánicas que habitaron estas tierras. De hecho, nos cuenta nuestro guía que el origen de las Salinas de Maras lo debemos encontrar, incluso, de antes de la llegada de los Incas.

Lo curioso de estas salinas es que tras muchos siglos de existencia, siguen desempeñando la misma función para la que fueron creadas. Y, más aún, las Salinas de Maras siguen perteneciendo a los mismos lugareños, de manera que las piscinas van pasando de padres a hijos, sin que puedan ser vendidas a empresas externas.

El funcionamiento de las Salinas de Maras es similar al de otras salinas que hemos podido visitar (las últimas, las Salinas de Janubio en Lanzarote) y se base en que la paulatina evaporación de las pozas da lugar al aumento de la densidad salina de las aguas retenidas en las mismas, a la vez que la sal cristaliza en su superficie.

Es en este momento en que la sal es retirada y acumulada en los márgenes de las pozas. Una sal que tras el secado y el tratado con sales yodadas, se podrá comercializar.

Hay que comentar que en esta región del Perú, incluyendo el Valle Sagrado de los Incas, el clima anual se rige, básicamente, por dos estaciones: la época seca y la época de lluvias. Como es lógico, este proceso artesanal que acontece en las Salinas de Maras solo se puede llevar a término durante la época seca, que coincide con el verano occidental.

Es por este motivo que al visitar las Salinas de Maras en julio podemos disfrutar de un espectáculo realmente grandioso y de las pozas de sal en su momento de máximo esplendor. En esta época, las salinas se convierten en uno de los lugares más bellos que ver en Perú.

Una visita que sigue un itinerario más o menos preestablecido y que permite disfrutar del espectáculo de las Salinas de Maras desde un sendero que recorre la parte sur de la periferia de las mismas.

Suficiente para tomar algunas de las mejores fotografías del viaje a Perú por libre.



LAS SALINAS DE MARAS, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

La importancia histórica pero también cultural de las Salinas de Maras motivo a que el Perú presentara la propuesta de inclusión en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Eso sucedió en 2019, de manera que de momento, las Salinas de Maras siguen en lo que se conoce como Lista Indicativa de la Unesco. Es decir, sigue como candidata a Patrimonio Mundial.

Eso sí, visitar las Salinas de Maras era uno de los momentos más esperados durante nuestra excursión al Valle Sagrado de los Incas y la verdad es que su visita supero, incluso las expectativas creadas. Se trata, quizá junto a la Montaña de los 7 colores, de uno de los lugares más fotogénicos de Perú.

CÓMO VISITAR LAS SALINAS DE MARAS

Como os dije, nosotros decidimos visitar las Salinas de Maras en el seno de la Excursión al Valle Sagrado desde Cuzco. Es la manera más fácil, vais a disponer de un guía experto, os llevarán a 5 lugares de visita imprescindible en la región y además no sale nada caro. Podéis mirar aquí los precios y reservar.

Sobre el papel, también podéis visitar las Salinas de Maras por libre, aunque probablemente perdáis bastante más tiempo en llegar hasta aquí.

En este caso, primero debéis tomar un colectivo en Cusco hasta el cruce de la carretera principal con la entrada a Maras. Aquí encontraréis taxis esperando a los turistas. Debéis acordar el precio para que os lleven a Maras (podéis negociar que además os lleven a los terrazales de Moray), para que se esperen a que completéis la visita y para que os regresen al punto donde pasan los colectivos de regreso a Cuzco.

Sea como sea, visitar las Salinas de Maras debe incluirse en cualquier viaje al Perú.

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