Bagdad es una de las ciudades con mayor peso histórico del mundo. Fundada en el año 762 por el califa abasí Al-Mansur, fue concebida como la capital del Califato abasí y pronto se convirtió en uno de los grandes centros culturales, científicos y comerciales del mundo islámico.
Durante siglos, Bagdad fue sinónimo de conocimiento, literatura y poder, una ciudad mítica que aún hoy conserva ecos de aquel pasado glorioso.
Viajar a Bagdad implica romper estereotipos y descubrir una ciudad compleja, intensa y profundamente humana; en nuestro caso, fue la primera visita del viaje a Irak (en este artículo podéis leer los principales lugares que ver en Irak).
Mezquitas, mercados, cafés históricos y monumentos modernos conviven con una vida cotidiana vibrante y sorprendentemente hospitalaria. Además, Bagdad es una base excelente para visitar lugares de interés histórico muy cercanos, como el zigurat de Dur-Kurigalzu o el arco de Ctesifonte, restos monumentales de antiguas civilizaciones mesopotámicas que enriquecen enormemente cualquier viaje a la capital iraquí.
En este artículo os contaremos los 15 lugares más importantes que ver en Bagdad y también en los alrededores de la capital.

¿CUÁNTOS DÍAS SE NECESITAN PARA VISITAR BAGDAD?
Para una primera visita, con unos 2 días se puede hacer un buen recorrido que incluya los lugares más destacados que ver en Bagdad y varias visitas en los alrededores. En este tiempo es posible conocer los principales barrios históricos, mercados tradicionales, monumentos religiosos y espacios culturales, así como dedicar medio día a excursiones cercanas.
Un tercer día permite recorrer la ciudad con mayor calma, profundizar en su vida cotidiana y dedicar más tiempo a barrios menos turísticos. No obstante, dos días bien organizados son suficientes para obtener una visión muy completa de la ciudad.

CÓMO MOVERSE POR BAGDAD
Moverse por Bagdad es más sencillo de lo que pueda parecer a priori.
Nosotros optamos por alquilar un coche con conductor, que además hacía de guía, lo que nos permitió optimizar tiempos, evitar complicaciones y comprender mejor el contexto histórico y social de cada lugar visitado. Esta opción resulta especialmente recomendable si se dispone de pocos días o si es la primera vez que se visita Irak.
Dicho esto, Bagdad se puede visitar perfectamente por libre. Los taxis son abundantes y económicos, aunque conviene negociar el precio antes de iniciar el trayecto.
Existen también minibuses utilizados por la población local, pero pueden resultar poco prácticos para el viajero. Para distancias cortas, caminar es viable, teniendo en cuenta el tráfico y el calor.
CÓDIGO DE VESTIMENTA PARA VISITAR BAGDAD
Bagdad es una ciudad conservadora, por lo que es importante adaptar la vestimenta, especialmente en lugares religiosos.
En principio, los hombres deben vestir pantalones largos y camisetas normales, evitando pantalones cortos y camisetas sin mangas.
Las mujeres deben optar por ropa holgada, pantalones o faldas largas y camisetas que cubran hombros y escote. Para acceder a mezquitas y santuarios es obligatorio cubrirse el cabello, y en algunos casos también utilizar abaya, que suele facilitarse en la entrada.

15 LUGARES MÁS IMPORTANTES QUE VER EN IRAK
Estos es lo que dio de sí nuestra visita a la capital de Irak y los alrededores, con los 15 lugares imprescindibles que ver en Bagdad y alrededores.
1. MUSEO NACIONAL DE IRAK
El Museo Nacional de Irak es una de las instituciones arqueológicas más importantes del mundo y una pieza clave para comprender la historia de Mesopotamia, considerada la cuna de la civilización.
Fue fundado en 1926 por la arqueóloga y diplomática británica Gertrude Bell, con el objetivo de proteger y exhibir los innumerables hallazgos arqueológicos procedentes de excavaciones realizadas en todo el país.
Durante nuestra visita a Bagdad no pudimos acceder al museo, ya que se encuentra cerrado por reformas hasta 2026, pero su relevancia cultural sigue siendo incuestionable.
Sus colecciones abarcan más de cinco mil años de historia e incluyen algunas de las piezas más importantes jamás descubiertas en Oriente Medio. Destaca especialmente la Dama de Warka, una escultura de mármol del período sumerio temprano, datada hacia el 3100 a.C., considerada uno de los primeros ejemplos de representación realista del rostro humano.
También son fundamentales las tablillas cuneiformes sumerias, que documentan el nacimiento de la escritura y de la administración. A ellas se suman los monumentales relieves asirios de Nínive, el espectacular Tesoro de Nimrud, compuesto por joyas de oro del siglo IX a.C., y numerosas estatuas de dioses mesopotámicos.
La reapertura del museo será, sin duda, uno de los grandes hitos culturales del país.
2. CALLE AL-MUTANABBI
La calle Al-Mutanabbi es el corazón cultural e intelectual de Bagdad. Lleva el nombre del famoso poeta del siglo X Al-Mutanabbi y desde hace décadas es el punto de encuentro de escritores, académicos, estudiantes y periodistas.
Especialmente animada los viernes, la calle se llena de puestos de libros nuevos y de segunda mano, librerías históricas y vendedores ambulantes.
Pasear por Al-Mutanabbi es sumergirse en la vida cultural iraquí. Es habitual encontrar debates improvisados, presentaciones de libros o simples charlas entre lectores.
Más allá de su valor turístico, esta calle representa la resistencia cultural de Bagdad y su profunda conexión con el conocimiento y la palabra escrita.

3. CAFETERÍA SHABANDAR
La cafetería Shabandar es uno de los cafés más emblemáticos y antiguos de Bagdad.
Fundada a principios del siglo XX, ha sido durante décadas un lugar de reunión para intelectuales, escritores, políticos y artistas. Se encuentra muy cerca de la calle Al-Mutanabbi y forma parte inseparable de su ambiente cultural.
El interior del café está decorado con fotografías históricas que narran la evolución de Bagdad y de la propia cafetería, marcada también por episodios trágicos.

Tomar un té en Shabandar es una experiencia que va más allá de lo gastronómico: es una forma de conectar con la memoria colectiva de la ciudad y observar su vida cotidiana desde un lugar cargado de simbolismo.
A nosotros nos gustó tanto el ambiente que regresamos el día siguiente.


4. MERCADO DE AL-SARAI
El mercado de Al-Sarai es uno de los mercados tradicionales más auténticos de Bagdad. Situado cerca de la calle Al-Mutanabbi, está especializado en papel, libros, mapas, material de escritura y objetos antiguos. Su aspecto caótico y sus estrechos pasillos forman parte de su encanto.
Recorrer Al-Sarai permite observar una faceta muy cotidiana de la ciudad. Es un lugar frecuentado tanto por estudiantes como por comerciantes y coleccionistas. El ambiente, los olores y el constante ir y venir de personas convierten este mercado en una parada imprescindible para comprender la vida diaria de Bagdad.

5. MERCADO DEL COBRE
Otro de los lugares obligados que ver en Bagdad, aunque a nosotros nos coincidió con el día de cierre semanal, el viernes, de manera que solo unas pocas tiendas estaban abiertas.
El mercado del cobre es uno de los rincones más tradicionales y fotogénicos de Bagdad. Aquí se concentran talleres y tiendas donde se elaboran y venden objetos de cobre trabajados a mano, como bandejas, teteras, jarras y lámparas decorativas.
El sonido constante del martillo golpeando el metal acompaña el paseo por este mercado, donde los artesanos mantienen técnicas transmitidas de generación en generación. Visitarlo permite observar de cerca un oficio ancestral que sigue vivo y constituye una excelente oportunidad para adquirir artesanía local auténtica.


6. MEZQUITA AL-KADHIMIYA
Probablemente, el lugar religioso más importante que ver en Bagdad, la mezquita Al-Kadhimiya es uno de los santuarios chiíes más importantes no solo de Irak, sino de todo el mundo islámico.
Para entrar al mismo hay que cumplir estrictas normes de vestimenta. Especialmente en el caso de las mujeres, que tienen que entrar con chador (no suele ser suficiente con cubrirse el pelo). Además, no se permite la entrada de mochilas y cámaras fotográficas, aunque no suelen poner problemas en fotografiar con el móvil.
Este templo se construyó originalmente en el siglo XVI sobre las tumbas de los imanes Musa al-Kadhim, séptimo imán chií, y Muhammad al-Jawad, noveno imán, ambos, figuras centrales del chiismo duodecimano.
El complejo religioso fue ampliado y embellecido a lo largo de los siglos, especialmente durante los periodos safávida y otomano, cuando se añadieron las actuales cúpulas doradas y minaretes.
El santuario no es solo un lugar de culto, sino también un centro social y espiritual de enorme importancia. Cada año recibe a cientos de miles de peregrinos, especialmente durante festividades religiosas, lo que transforma por completo el barrio de Kadhimiya.
Los alrededores de la mezquita están llenos de mercados, puestos de comida y alojamientos para peregrinos, creando un ambiente vibrante y profundamente religioso. Visitar Al-Kadhimiya permite comprender la dimensión espiritual de Bagdad y el papel central que la religión sigue desempeñando en la vida cotidiana de muchos de sus habitantes.

7. SANTUARIO AL-SHAHEED
El Monumento a los Mártires, conocido como Al-Shaheed, fue inaugurado en 1983 durante el gobierno de Saddam Hussein. Fue diseñado por el arquitecto iraquí Saman Kamal para rendir homenaje a los soldados caídos durante la guerra Irán-Irak.
También este monumento está en proceso de restauración, de manera que nos tuvimos que quedar unos metros alejados del mismo.
Su característica cúpula azul partida en dos es uno de los símbolos modernos de Bagdad. El complejo incluye jardines, un museo y espacios simbólicos que invitan a la reflexión. Más allá de su origen político, hoy es un lugar que permite comprender una parte fundamental de la historia reciente de Irak.

8. PLAZA TAHRIR Y MONUMENTO A LA LIBERTAD
La plaza Tahrir es uno de los espacios públicos más importantes que ver en Bagdad. En ella se encuentra el Monumento a la Libertad, diseñado por el escultor Jawad Saleem e inaugurado en 1961 para conmemorar la revolución de 1958.
El monumento representa escenas clave de la historia moderna de Irak mediante un gran relieve escultórico. La plaza ha sido escenario de numerosas manifestaciones y protestas, convirtiéndose en un símbolo de la expresión social y política del país.

9. ORILLAS DEL RÍO TIGRIS
El río Tigris ha sido el eje vital de Bagdad desde su fundación en el siglo VIII. Pasear por sus orillas permite observar una faceta más tranquila de la ciudad, especialmente al atardecer, cuando familias y vendedores se reúnen junto al agua.
Es posible tomar una embarcación para surcar el río, aguas arriba o abajo, aunque nosotros lo disfrutamos únicamente desde sus orillas.
Desde el río se obtienen bonitas vistas de puentes y edificios históricos. Es un espacio ideal para descansar del bullicio urbano y comprender la importancia del Tigris en el desarrollo histórico, económico y social de la capital iraquí.



10. TORRE QUSHLA
Muy cerca de la calle Al-Mutanabbi, se alza la torre Qushla es uno de los edificios más representativos del periodo otomano en Bagdad. Fue construida en el siglo XIX como parte de un complejo militar y administrativo, y posteriormente se añadió la torre del reloj.
Situada cerca del río Tigris, la Qushla destaca por su arquitectura sobria y su valor histórico. Representa una etapa clave de la historia de Bagdad y es uno de los pocos ejemplos bien conservados de arquitectura otomana en la ciudad.


11. PALACIO ABASÍ
Otro de los lugares histórica e arquitectónicamente más relevantes que ver en Bagdad que tampoco pudimos conocer por estar en proceso de restauración. Como veis, después de años de guerras, muchos de los grandes monumentos de Bagdad están en este proceso.
El palacio abasí es uno de los escasos edificios civiles que se conservan de la época del Califato abasí y uno de los testimonios arquitectónicos más valiosos de la Bagdad medieval.
Fue construido en el siglo XII, durante el reinado del califa Al-Nasir li-Din Allah, en un momento en que la ciudad seguía siendo un importante centro político, religioso y cultural del mundo islámico, a pesar de haber perdido parte de su antiguo esplendor.
Este edificio, también conocido como Palacio Al-Abbasi, destaca por su arquitectura sobria y funcional, con influencias persas e islámicas.
Aunque en la actualidad solo se puede visitar por fuera, debido a trabajos de restauración, su fachada de ladrillo y sus arcos permiten imaginar la vida cortesana y administrativa de la época.
El palacio ofrece una rara oportunidad de contemplar un ejemplo de arquitectura civil abasí, ya que la mayoría de las construcciones de este periodo desaparecieron tras la invasión mongola de 1258. Su visita exterior sigue siendo imprescindible para comprender la historia urbana de Bagdad.
12. MADRAZA ABASÍ
La madraza abasí, conocida como Al-Mustansiriya, es uno de los monumentos educativos más importantes del mundo islámico medieval.
Fue fundada en el año 1233 por el califa Al-Mustansir Billah, en pleno apogeo intelectual de Bagdad, con la intención de crear una institución de enseñanza superior comparable a una universidad moderna. En ella se impartían no solo estudios religiosos, como derecho islámico y teología, sino también matemáticas, medicina, astronomía y literatura.
El complejo contaba con biblioteca, alojamiento para estudiantes y profesores, y un sistema de becas financiado por el propio califa.
Lo mismo explicado para el Palació Abasí sirve para esta madraza: aunque actualmente solo puede contemplarse desde el exterior, debido a trabajos de restauración, su estructura sigue transmitiendo la importancia que la educación y el conocimiento tenían en la Bagdad medieval.


13. CALLE AL-RASHID
Cerramos el círculo por el centro histórico de Bagdad con la Calle Al-Rashid, una de las zonas más animadas y comerciales de Bagdad.
Sus calles están llenas de tiendas, cafeterías y restaurantes frecuentados principalmente por locales, lo que permite observar la vida cotidiana de la ciudad.
También aquí encontraos una mezquita histórica de preciosa cúpula: la Mezquita Haydar-Khana. Fue reconstruida en el siglo XIX por Dawud Pasha sobre una estructura anterior del periodo abasí y es un notable ejemplo de arquitectura otomana y abasí.

Pasear por esta zona ofrece una visión muy clara de la Bagdad contemporánea, alejada de los grandes monumentos históricos, pero esencial para entender cómo vive hoy la población.

14. ARCO DE CTESIFONTE
El arco de Ctesifonte se encuentra a unos 30 kilómetros de Bagdad y es uno de los restos más impresionantes del Imperio sasánida. Fue construido en el siglo III d.C. como parte del palacio real de la antigua capital persa.
Es el mayor arco de ladrillo del mundo y una excursión imprescindible desde Bagdad para quienes desean profundizar en la historia antigua de Mesopotamia y Persia.

15. ZIGURAT DE DUR-KURIGALZU
El zigurat de Dur-Kurigalzu fue construido en el siglo XIV a.C. por el rey casita Kurigalzu I. Formaba parte de una ciudad dedicada al dios Enlil y es uno de los mejores ejemplos de arquitectura religiosa mesopotámica.
Situado a poca distancia de Bagdad, su visita permite conectar directamente con el pasado más antiguo de Irak y comprender la importancia de las civilizaciones que se desarrollaron en esta región.

Bagdad es una ciudad compleja, intensa y profundamente histórica. A pesar de las reformas y cicatrices del pasado, ofrece una experiencia auténtica que recompensa al viajero curioso. Estos 15 lugares que ver en Bagdad permiten comprender tanto su pasado glorioso como su presente vibrante, convirtiendo la capital iraquí en un destino inolvidable.
Bagdad es una de las ciudades con mayor peso histórico del mundo. Fundada en el año 762 por el califa abasí Al-Mansur, fue concebida como la capital del Califato abasí y pronto se convirtió en uno de los grandes centros culturales, científicos y comerciales del mundo islámico.
